Variedades

Artistas nicaragüenses contemporáneos ante el siglo XXI


— Porfirio García Romano —

ŤExpectativas 99ť, es la presentación de este 28 de abril de 1999 de nueve artistas plásticos nicaragüenses en la Plaza Inter de Metrocentro. Se trata de la reunión de autores, hombres y mujeres, que realizan una obra individual y no parten de un manifiesto o de una obra homogénea afín a todo un grupo.;


Son nueve autores nicaragüenses pintores, escultores de diversos orígenes, edades, sexo y formación que no tienen más pretensión de comunicar sus conceptos y mensajes a través de la plástica en las postrimerías de la entrada a un nuevo milenio.;


Confiados al manejo de diversas técnicas, enfoques estilísticos y sentir particular sus obras hablan de las características de nuestra sociedad. Una sociedad que habla de modernidad, pero también de heterogeneidad, cambio y movilidad. Perseverantes pescadores del ser consciente, estos autores son productores de una sugerente realidad, creadores de una realidad, que revela a los ojos del espectador sus partes ocultas o aquellas partes que, precisamente por ser visibles, son en sí las más misteriosas.;


Artistas permanentes y persistentes que en oficio de cada día van puliendo un nuevo descubrimiento en la pregunta misteriosa a la materia, la que sólo puede ser leída con la pincelada-brochazo limpio y espontáneo de un Róger Pérez de la Rocha. El toma sus temas del soliloquio de la persona del murmullo de las personas o de dolor de la última noticia de la radio. Una mujer que tiene el frío o la pregunta que hace el frío de la madrugada o el retumbo de la última bomba de Kosovo.;


O el mero juego de superficies de colores que enseńan en volúmenes, tersas pieles y delgadas ropas de enormes inmensas mujeres colosales de enormes pies, alumbradas en su íntimo por ocults lámparas en un recinto abierto al paisaje de lagos y volcanes de un Sergio Velásquez. Mujeres acuclilladas, arrodilladas, sentadas en poses connonativas de mestizas de rostro perfecto.;


Mujeres también inmensas pero esculpidas en piedra como las de Erasmo Moya. Físicos patológicos que registran miradas características mientras su cuerpo ha dejado la simple anatomía de referencia para crecer en sus manos, brazos, pies y piernas, asumiendo una supuesta mortal indiferencia. Mujer piedra. Piedra mujer como piedra con sonidos. Como piedra con sentidos.;


Superficies trabajadas para el espacio, el volumen, la cualidad táctil y dando cuenta de la via material y la naturaleza como las de Rosa Carlota Tünnermann. Reconocida por el hábil manejo de la técnica de la acuarela, enseńa su cualidad en el manejo impecable de esta técnica, reportando flores como estallidos de fuegos pirotécnicos en el firmamento. A la vez explora con repeticiones de formas abstractas o manteles sobre una mesa, que aparentan ser abstractos.;


Temas de una naturaleza dinámica más violenta son también expresadas con cualidad de fuerza por las también acuarelas de María Lourdes Centeno. ;
Profundidades, abismos, rigor de vientos blancos y cielos francamente azules citan aquí el interés de un abstracto expresionista en una experiencia de actualidad.;


En cambio Johanna Espinoza, usa del pretexto de la figura reconocida. Obvias figuras de flores, hojas, jarros; más bien pintados por el recuerdo, por lo mental, más que por lo prolijo de la copia de la realidad vista. Todo para resaltar lo plástico en la composición. Los juegos de contrastes de colores donde predominan los cálidos intensos enseńan, hablan de su propuesta.;


Raúl Valverde, de amplia trayectoria realiza un trabajo lírico que permanece en formas inspiradas en aves y otros animales de la fauna nacional resaltando y guiando hacia lo pictórico geométrico. Los procesos de creación de Valverde parten de lo visto natural, hacia la exposición de formas sumergidas en una profunda abstracción.;


Eufrasio Villanueva evolucionando de sus últimas propuestas figurativas, hace una relación de obras que presentan un énfasis, en la pura composición y en vínculo e interés particular de los elementos plásticos, para ofrecer la búsqueda de nuevos lenguajes con mensajes dichos desde la pintura sola sin descripciones.;


Otra manera de abordar el abstracto es la de José Vargas. Mas su factura está dirigida más bien a lo orgánico. Vargas explora formas irregulares, contornos diseminados a lo largo de la superficie del cuadro sensibilizándolo. Juegos de perspectivas atmosféricas en ambientes telúricos, donde parecen existir extrańos personajes que teatralizan un guión específico.;


Dentro del campo de la escultura principalmetne lo relacionado a lo sugerente al tema de la vida y la muerte, restos óseos, seres que amanecen o atardecen en la resurrección o la decadencia son los que esculpe en bajorrielieves en madera Miguel Angel Abarca, persuguiendo en su cincel los principios de lo inorgánico hasta un insinuado torso femenil.;


Salvador Castilo, juega a pintar los recuerdos o la ańoranza que el citadino tiene del campo. Así en con rápidos y vistosos trazos insinúa plazas, cúpulas de iglesias, parques con carruseles, coches de casas coloniales. Conocedor de la pintura académica, la que se extasía en el detalle, sin embargo en estas pinturas Salvador Castillo sólo sugiere con una espontánea pincelada como la que expresara con su mano izquierda un Raoul Dufy, la atmósfera urbana o bucólica de las mentes nostálgicas.;


Nueve autores, nueve propuestas, nueve esperas, experimentaciones que ya están dando su fruto en el aporte a la plástica nicaragüense. Las expectativas, posibilidades de conseguir algo que se prevé, están. Están en esta unión de autores, que en lo particular en este fin y principio de siglo exploran diversas salidas y propuestas estilísticas como el abstracto, el expresionismo, el realismo mágico, el neosurrealismo formando parte de una realidad que espera seguir cosechando frutos en la definición de la identidad nacional.;