Variedades

La estelas de Quirigua


— Lesbia Espinoza Gutiérrez —

Hola amorosos, qué tal? Espero que estos días de Semana Santa la hayan pasado de lo mejor. Disfrutando de cada bello rincón de nuestra gran patria americana, de las comidas propias de esta estación, de las festividades religiosas.;
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Muchos, como nuestras colegas y amigas, Darling Ríos y Rosario Corea, acompańadas siempre por Dońa Gloria Molina, aprovecharon estas vacaciones para un Retiro Espiritual. Nosotros, adoloridos con pérdida familiar, aprovechamos para estar un poco en familia. ;


Ańos teníamos de no quedarnos en casa para esta temporada Ťde marť. Siempre volábamos; Cartagena de Indias, Guatemala, San José, Río San Juan, San Juan del Sur, etc., etc., hasta Roma ańos ha. En fin... ;


Nos olvidamos por completo de libras de más o de menos y aprovechamos sin complejos estos días para darnos una buena comida de tortuga en pinol con sus respectivos huevitos. Probamos de varias cucharas. Por el momento la cuchara granadina está en primer lugar. Nos hizo falta la Cusnaca de Dońa Juanita Bonilla (q.e.p.d.) y el pescado seco o bacalao con arroz. Si alguno de ustedes tiene almíbar o cusnaca, pues esperamos nos inviten a comer. Gracias de antemano. ;


Y ustedes qué cuentan? Qué comieron?, adónde fueron? Mándennos al menos una foto de los lugares visitados, no les parece? ;


Ahora aprovechamos para volar a la querida y siempre verde Guatemala. Es el país que nos atrapó siempre con su encanto multiétnico y pluricultural. La verde Guatemala llena de colores. Hoy vamos hasta las ruinas de Quirigua. Preparémonos entonces a realizar un viaje donde nos va a sofocar un poco el calor del bosque húmedo y no veremos más que inmensas estelas o piedras esculpidas, testigos de la rica cultura maya. ;


Viajamos por la Carretera Panamericana dejando atrás la capital de Guatemala, no sin antes detenernos a disfrutar unas deliciosas tostadas de guacamole y un atol con chile que venden en varios puestos de la carretera.;


Uhh, hemos llegado casi cuatro horas después de haber salido de Ciudad Guatemala, bordeando curvas y tramos llenos de abismos. Menos mal que la carretera está bastante buena. Los Ťvaqueanosť del viaje son el ŤCheleť Bayardo Gómez, pintor, arqueólogo, hierbero y otras cosas más y el atleta ex-campeón centroamericano de Jabalina e ingeniero agrónomo y pintor Armando Mejía Godoy y también un poco rastreador de piedras, huellas y ruinas americanas.;


Uno de Estelí y el otro de Somoto, respectivamente. Así que más o menos ya se pueden hacer una idea de la clase de turismo que estamos haciendo. Ellos, amantes de estos lugares nos traen hasta acá y nosotros a ustedes. ĄLinda cadena!, no? ;


Estamos a 200 kilómetros de la capital y a medida que veníamos acercándonos a Quirigua ya el calor se hacía sentir más sofocante. En Quirigua, encontramos una cierta cantidad de estelas o monumentos verticales que tienen grabadas fechas y jeroglíficos cuyo significado todavía no ha sido descifrado en su totalidad. Constatamos la obsesión de los Mayas por el tiempo. En ellas hay cientos de historias de su vida político-social y de cuanto les rodeaba.;


La extensión de este territorio donde estamos y la cantidad de estelas de Quirigua es considerablemente más pequeńa si la comparamos con Tikal, al norte de Guatemala, o con Copán, en Honduras. Que son los dos sitios más grandes de la arqueología maya. Además, el descubrimiento de las ŤRuinas de las Estelas de Quiriguať son de fecha más reciente. En poco menos de 4 kilómetros de terreno, donde no solamente se preservan estas valiosas ruinas mayas, sino además la flora y la fauna, y aquí se refugia cualquier cantidad de aves exóticas. ;
Algunas se atreven a volar bastante cerca de nosotros y con un fuerte eco, como si de un coro gigantesco se tratase nos dejan escuchar su canto. ;


Me imagino que el río Motagua, que es de donde extraían las enormes piedras de arenisca con que nuestros pueblos mayas esculpían estas estelas, debió haber sido caudaloso, un río enorme. Por muy cerca que estuviesen estas piedras en el río, es admirable el esfuerzo de trasladarlas y trabajar con ellas. Cómo hacían para cargar tantas y descomunales piezas? ĄQué afán! Algunas miden hasta 10 metros de altura. Estas estelas representan deidades y figuras zoomorfas.;


Todo el día en este parque nacional. Cuánta paz. Paramos para una justa merienda y tomar rumbo de regreso. A lo mejor en el camino nos pasamos por el Lago Dulce u otro aparaje agradable. Por hoy chao amores. Que la pasen bien.