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Cuba “ardió” en concierto Paz sin Fronteras


Cables combinados

El polémico y esperado concierto de Juanes por la paz arrancó este domingo en La Plaza de la Revolución de La Habana, con un saludo a los cubanos de la puertorriqueña Olga Tañón, en nombre de los 15 músicos y del exilio en Miami, al grito de: “¡It’s time to change!”.
Tañón abrió el espectáculo con un emotivo mensaje de los artistas cubanos y extranjeros, que encabezados por el cantante colombiano y vestidos por completo de blanco, dirigieron al más de medio millón de personas que abarrotaron la emblemática explanada.
“Juntos cantaremos a la paz sin fronteras. De parte de todos los amigos de Juanes les decimos, Juanes: ¡It’s time to change!”, gritó al citar el nombre de una canción del colombiano que con su concierto busca tender puentes entre Washington y La Habana tras 50 años de conflicto, y abogar por la reconciliación de los cubanos.
“Les damos un abrazo fraternal, lleno de amor, de hermandad y de paz, de parte del exilio cubano por parte de los que nos apoyaron y por parte de los que no, por parte de millones de millones alrededor del mundo que están con nosotros con un solo propósito, el propósito de la paz”, expresó.
Vestidos de blanco y bajo un sol abrasador, la multitud soportaba a más de 30 grados de temperatura y disfrutaba de los artistas presentes en el “Concierto Paz sin Fronteras” que fue transmitido en vivo por televisoras de Europa, América Latina y Estados Unidos.
En Estados Unidos, donde se han lanzado críticas al evento, varias de las emisoras hispanas -que lo han calificado de “concierto de la discordia”- también transmitieron en vivo el concierto.
Juanes y sus amigos pagaron de su bolsillo la factura de unos 300 mil dólares del concierto, que se realizó a plena luz del día por falta de presupuesto para importar luces.

Rock y sol
Pero el ruido político parecía traer sin cuidado a muchos cubanos, atraídos por el mayor evento no oficial desde la misa que el papa Juan Pablo II celebró hace una década en el mismo lugar ante unas 800 mil personas.
“Esto no tiene nada que ver con el comunismo ni capitalismo. Quien está contra este concierto está en contra de que los cubanos pasemos un buen rato”, dijo José Antonio Suárez, un pintor de 49 años que durmió en un aparcamiento para asegurarse un buen lugar en la Plaza de la Revolución.
El recital permitió también a los cubanos ver en vivo a algunos de sus artistas de la diáspora, como los raperos Orishas radicados en Europa o CuCu Diamantes y Hierba Buena que llegaron de Estados Unidos.
El público resistió estoicamente cinco horas de concierto bajo el sol abrasador del Caribe. Varias personas se desmayaron.

Diplomacia del pop
No está claro qué impacto tendrá la diplomacia del pop sobre Cuba y Estados Unidos.
El concierto “Paz Sin Fronteras” llega en momentos de cierta distensión ya que Obama, eliminó las restricciones para que los estadounidenses visiten y manden dinero a sus familiares en Cuba.
Pero el acercamiento de los dos viejos enemigos de la Guerra Fría parece trabado por demandas hasta el momento insuperables: Estados Unidos exige mejoras en derechos humanos y Cuba el levantamiento del embargo comercial de casi medio siglo.
“Lo que yo quisiera ver es una Cuba que comience a demostrar que quiere alejarse de algunas de las prácticas antidemocráticas del pasado”, dijo Obama a la cadena Univisión.
Juanes apuesta, sin embargo, al poder de la música, una pasión compartida por los cubanos de ambas orillas.
“A pesar de que todos somos distintos y pensamos distinto, estamos acá tranquilos y disfrutando. Ese es el mensaje”, dijo el colombiano