Variedades

La epilepsia

La epilepsia es una enfermedad muy compleja, además de convulsiones, puede tener manifestaciones motoras, sensoriales y hasta sicológicas

Neurólogo – Psiquiatra

La epilepsia es una tendencia a sufrir de convulsiones recurrentes. Por medio de su brillante percepción, el doctor Hughlings Jackson reconoció que estas últimas son causadas por descargas ocasionales, súbitas, rápidas, locales y excesivas de la materia gris, medio siglo antes de que Hans Berger inventara el electroencefalograma.
Cuando se presenta un paciente que está sufriendo de convulsiones, debe ser interrogado cuidadosamente para determinar el origen de su convulsión, enviar los exámenes adecuados a fin de comprobar si realmente se trata de una epilepsia, si este fuese el diagnóstico, lo que nos queda es comprobar su tipo de convulsiones, así como las circunstancias que pueden haberlas ocasionado; pero la mitad de los pacientes con epilepsia tienen más de una forma de patrón convulsivo.
¿Cuántos tipos de convulsiones existen?
Convulsiones generalizadas: los ataques parecen deberse a una disminución del umbral para las convulsiones determinado genéticamente. La descarga eléctrica se origina en la línea media del cerebro y en la parte superior del tallo encefálico, y se propaga a ambos hemisferios causando una convulsión súbita sin advertencia.
El paciente en este tipo de convulsión no tiene conciencia de que está por iniciarse el ataque, ni de lo que ocurre durante su transcurso. Los ataques convulsivos dejan a la persona sin memoria después de haberlos padecido, a no ser por sus efectos, como encontrarse con mordeduras en la lengua y músculos adoloridos.
Convulsiones tónico-clónicas generalizadas: este tipo de convulsión se conoce también como gran mal. El primer signo de un acceso convulsivo de gran mal puede ser un grito repentino seguido de la caída súbita de la persona al piso, con contracciones tónicas de todos los músculos voluntarios. Esto dura 30 segundos o menos, antes de que períodos de relajación interrumpan los espasmos tónicos; esta fase de relajación se llama clónica, y dura más o menos el mismo tiempo. Los espasmos de la contracción se hacen más breves y menos intensos hacia el final del acceso convulsivo, y el paciente cae en un estado de parálisis fláccida por otros 30 segundos, aproximadamente, mientras se restablece con lentitud su respiración.
La persona puede tener una coloración morada (cianótico), se puede haber orinado, mordido la lengua, suele despertar después de unos cuantos minutos; se encuentra confundido durante un breve período, luego se siente somnoliento y cae dormido por una hora o más. El paciente puede quejarse después de dolor de cabeza, cierto grado de dolor en los músculos y en la lengua.
Convulsiones de ausencia o pequeño mal: los accesos de pequeño mal consisten en lapsos breves de supresión de atención y conciencia que duran unos diez segundos. Son mucho más comunes durante la infancia. Estos ataques pueden producirse varias veces al día y son semejantes todas las veces. El niño puede fijar la mirada súbitamente, virar los ojos hacia arriba o a un lado, y los párpados aletean a una velocidad de tres contracciones por segundo. El episodio siempre es breve y después el niño retorna a su actividad anterior como si nada hubiera pasado.
Ocasionalmente, pueden producirse hasta 500 ataques por día. A menudo pueden precipitarlos la hiperventilación causada por un ejercicio físico o los estímulos lumínicos --como la luz del sol o el movimiento vertical del televisor.
Los niños no se dan cuenta de su padecimiento y son los profesores y los padres los que notan este comportamiento extraño, si usted ha notado en su hijo alguna de las manifestaciones antes mencionadas, hágaselo saber al especialista lo más pronto posible.
Otras manifestaciones
Existen otros tipos de convulsiones, como las mioclónicas, que son sacudidas repetitivas de los miembros, en ataques que duran unos cuantos segundos. La epilepsia mioclónica juvenil se inicia después de la pubertad y se presenta con ausencias, manifestaciones mioclónicas o de gran mal y se da al despertar o cuando menos durante la primera parte del día.
También están las convulsiones atónicas, que son ataques breves durante los cuales la persona pierde el tono muscular por unos segundos, y a menudo cae pesadamente al suelo.
Por último están las convulsiones parciales. Pueden ser simples, que presentan cualquier síntoma motor, sensitivo o sicológico. En las complejas las características del ataque son similares, pero puede haber deterioro de la conciencia.
La epilepsia es una enfermedad compleja, a parte de las convulsiones puede tener manifestaciones motoras, sensoriales y sicológicas.
Cuando se trata de manifestaciones sicológicas, la persona puede sufrir alucinaciones, ya sean visuales o auditivas; como si estuviera en una película de una experiencia del pasado que se repite ante él.
De ordinario es capaz de reconocer los acontecimientos que se le presentan como parte del pasado. El paciente es capaz de reconocer la irrealidad de sus alucinaciones. También tiene ilusiones, el paciente tiene la sensación de que los objetos están haciéndose más grandes o más pequeños, cambiando de forma, tamaño o color; o parecen acercarse o alejarse. Determinadas ilusiones de la memoria producen los fenómenos conocidos como dejá vu y jamais vu.
Cambios afectivos
Consisten en una oleada emocional sin razón. Alrededor del 60 por ciento de los pacientes con crisis en el lóbulo temporal experimentan ansiedad o temor como parte de su cuadro; y la emoción experimentada puede ser de ira, depresión y, ocasionalmente, de felicidad. Sólo rara vez las crisis son placenteras, el escritor ruso Dostoyevski padecía de epilepsia, y sus crisis al parecer eran muy placenteras, pues una vez afirmó que daría el resto de su vida por otra crisis.
Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral, estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas, lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento. Si usted, un miembro de su familia o un amigo llegasen a tener un problema mental lo más aconsejable es visitar al especialista.
La Clínica San Francisco, un ONG y el doctor Martínez han elaborado un plan de asistencia que funcionará los jueves, para las personas de escasos recursos, por favor póngase en contacto con la clínica para mayor información.

Dr. Javier Martínez Dearreaza
Universitá degli Studi di Pavia-Itali.
Clínica San Francisco: Camas Luna Montoya, 90 varas arriba.
Contiguo a Lolo Morales.
Telf.: 2222494. Celular: 8771894.