Variedades

La contaminación y la salud

Se estima que la contaminación del aire cobra cada año entre 2.7 y 3 millones de vidas, un 30 por ciento de ellas en el mundo desarrollado

El más reciente análisis de la ONU sobre el papel de los seres humanos en el calentamiento global ha observado con “un alto grado de certeza” que las emisiones de gases de efecto invernadero son, por lo menos en parte, responsables de numerosos cambios en la atmósfera que ya se están produciendo, incluyendo temporadas de cultivo más largas y glaciares que se achican.
El análisis indicó que hay por lo menos un 90 por ciento de posibilidades de que el calentamiento global registrado desde 1950 haya sido consecuencia principalmente de una permanente acumulación de emisiones de gas que atrapan el calor en la atmósfera.
El estudio considera que algunos de los cambios podrían ser beneficiosos, pero, en su mayoría, serán nocivos a largo plazo. Revela, además, que el calentamiento global causado por los seres humanos ha contribuido a que se produzcan los recientes cambios en los ecosistemas, las configuraciones meteorológicas, los océanos y regiones heladas que tendrán profundos y duraderos efectos sobre la red vital del planeta en este siglo.
Contaminación del aire
Se estima, también, que la contaminación del aire cobra cada año entre 2.7 y 3 millones de vidas, un 30 por ciento de ellas en el mundo desarrollado.
Los componentes de importancia más críticos de la contaminación son: anhídrido sulfuroso (resultante de la combustión del petróleo y del carbón con alto contenido de azufre); las partículas producidas por fuegos en el hogar, centrales de producción de energía, plantas industriales y motores diesel, el anhídrido carbónico y el anhídrido de nitrógeno (procedentes de los vehículos que queman petróleo); el ozono (debido a los efectos de la luz solar sobre la niebla tóxica generada por las emisiones de los vehículos); y el plomo atmosférico (procedente de la quema del petróleo o carbón que contienen plomo).
La contaminación de la atmósfera perjudica a más de 1 mil 100 millones de personas, de las cuales mueren unos 3 millones por enfermedades relacionadas con la contaminación del aire. Casi un 30 por ciento de esas defunciones ocurren en países en desarrollo.
La contaminación con partículas de muy pequeño tamaño causa hasta un diez por ciento de las infecciones en las vías respiratorias en niños europeos (y el doble en las ciudades más contaminadas como Ciudad de México y Tokio), la situación es particularmente grave en la ex Unión Soviética, donde pese a los menores niveles de producción industrial, ha aumentado pronunciadamente el transporte automotor.
Las megaciudades de países en desarrollo densamente pobladas y en rápido crecimiento someten a sus poblaciones a niveles de contaminación atmosférica muy superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En muchos países subdesarrollados está aumentando rápidamente la adquisición de automóviles. Podemos notarlo en nuestro país, sólo en nuestra capital, diario circulan aproximadamente 200 mil vehículos.
De hacer comparaciones de la contaminación hace dos décadas con la actual, evidentemente ahora el daño es mayor, pero no hay ninguna medida estatal que se haya aplicado con verdadero rigor para disminuir este grado de contaminación que aumenta diariamente.
También la contaminación del aire dentro de las viviendas debería ser una preocupación de todos, y principalmente de las familias involucradas. El hollín resultante de la combustión de la madera de los fogones, quemas de basura, el estiércol, residuos de cultivo y carbón con fines de cocción de alimentos, afecta principalmente a las mujeres y niñas.
*La Clínica San Francisco y el Dr. Martínez han elaborado un plan de asistencia que funcionará todos los días jueves, para las personas de escasos recursos, por favor póngase en contacto con la clínica para mayor información.

Contaminación y desequilibrio atmosférico
Los efectos de la contaminación atmosférica no se limitan a los que se ejercen directamente sobre la salud. La lluvia ácida es consecuencia de los productos químicos que se disuelven en el agua de lluvia --que son llevados a la atmósfera por las industrias-- y del uso indiscriminado de ciertas sustancias químicas en diferentes actividades que el hombre realiza. Esta lluvia tiene efectos corrosivos sobre edificios y estructuras, además, reduce la productividad de las tierras y los cursos de agua sometidos a esa influencia.
Las modificaciones del equilibrio químico de los suelos y el agua tienen efectos generalizados sobre la vida vegetal y animal.
La contaminación del aire también reduce la producción de alimentos y madera, al perturbar la fotosíntesis. Según se estima, en Alemania se pierde en producción agrícola 4 mil 700 millones de dólares debido a las altas concentraciones de azufre, anhídrido de nitrógeno y ozono.
En la actualidad hay un total de 65 mil productos químicos industriales en uso comercial habitual. Los datos toxicológicos están disponibles sólo para aproximadamente el uno por ciento del total. Cada día entran en el mercado entre tres y cinco nuevos productos químicos.
Un 80 por ciento de esos productos no son probados antes de ver su toxicidad. Cada día un millón de toneladas de residuos peligrosos se generan en el mundo, un 90 por ciento de ellos en el mundo industrializado. En un día promedio en los Estados Unidos hay cinco accidentes industriales que implican residuos peligrosos.
A fines del siglo pasado Noruega encontró 7 mil emplazamientos donde el suelo está contaminado con agentes químicos y metales peligrosos; el gobierno estima que su eliminación costará entre 3 mil y 6 mil millones de dólares, luego están los elementos que contaminan los grandes flujos de energía y materiales de la tierra en su conjunto. Estos contaminantes globales, sin importar quien los genera, afectan a todos.
El ejemplo más dramático de contaminación global ha sido el efecto de los agentes químicos industriales denominados clorofluorocarbonos, que se usaban en refrigeración y otros menesteres, y que han tenido un impacto muy grande al destruir parte de la capa de ozono en la estratósfera.
Los residuos más intratables y de mayor riesgo son los productos químicos sintetizados por el hombre. Como nunca antes habían existido sobre el planeta no se han desarrollado organismos capaces de desintegrarlos y hacerlos inocuos.

Dr. Javier Martínez Dearreaza.
Universitá degli Studi di Pavia-Italia.
Clínica San Francisco.
De camas Luna Montoya 90 varas arriba.
Contiguo a Lolo Morales.
Telf.: 2222494. Celular: 8771894.