Variedades

La robótica dominará el hogar

Dentro de sólo unas décadas, el androide podría convertirse de hecho en un ordenador central del hogar, conectado a Internet y a los dispositivos electrónicos de la vivienda que funcionen en red

EFE-Reportajes
El siglo XXI vivirá el despertar de una sociedad robotizada en la que unos androides cada vez más perfeccionados realizarán tareas rutinarias para el ser humano y harán más confortable la vida en el hogar.
Miles de investigadores japoneses trabajan para dar vida a una realidad que parece de las novelas de ciencia ficción: el robot doméstico o de compañía, dispuesto a facilitar la vida a su colega humano.
Dentro de sólo unas décadas, el androide podría convertirse de hecho en un ordenador central del hogar, conectado a Internet y a los dispositivos electrónicos de la vivienda que funcionen en red. Así, respondería a las órdenes de su propietario para, por ejemplo, poner música, encender la luz, encargar la compra o hacer la limpieza.
Perfeccionando la tecnología
Según expertos nipones, desde un punto de vista tecnológico, dentro de dos o tres décadas sería posible la existencia de robots capaces de entender, analizar y realizar tareas rutinarias del hogar.
Ahora sólo falta perfeccionar el procesamiento de datos que obtienen de sensores visuales y sonoros, además de atajar los posibles problemas que pueden generar por acumular numerosos datos confidenciales.
Hoy en día, si se fabricase una réplica del famoso Terminator, sería un costoso trasto incapaz de comprender lo que sucede y, por tanto, inútil a la hora de ayudar en las tareas rutinarias. La imitación del robot del celuloide sería algo así: una máquina que superaría al ser humano en fuerza, precisión de movimientos y visión, pero con el cerebro de un niño de tres años, con problemas auditivos y sin habilidad para correr o saltar.
Japón cuenta actualmente con alrededor de 4 mil científicos que trabajan en el campo de la robótica, principalmente en la mejora de los sistemas de producción industrial, que supone el 99 por ciento de negocio en el país.
Este país lidera la investigación mundial en el sector, con 108 mil robots producidos en 2005, y para el año 2025 el volumen de negocio interno generado por los robots se espera que suponga casi 70 mil millones de dólares.
El incremento llegará, sobre todo, de la mano de la comercialización de aplicaciones robóticas destinadas a la asistencia en los hogares y el apoyo educativo, que se espera que para 2010 superen a la industria como principal área de negocio de la robótica en Japón.
Tardarán las versiones caseras
Sin embargo, las versiones caseras de autómatas parecidos a los androides “C-3PO” o “R2-D2”, los populares personajes de la saga cinematográfica “La Guerra de las Galaxias”, aún tardarán en llegar.
“En veinte o treinta años los androides estarán preparados para ser útiles al ser humano, aunque hoy en día los objetivos de la robótica pasan por aplicar la tecnología a las máquinas existentes, como coches o electrodomésticos”, aseguró Shu Ishiguro, responsable de la empresa Robot Laboratory.
Este experto en robótica cree que una de las tareas fundamentales de los científicos en estos momentos es perfeccionar el procesamiento de datos que se obtienen de los sensores visuales y sonoros. “Van a pasar años antes de que las máquinas puedan entender al ser humano en una conversación normal y reaccionen en consecuencia”, comentó Ishiguro.
Otro factor que juega en contra de esta industria es la extrema dificultad que supone dotar a un robot de estructura y capacidades humanas. Para muchos ingenieros se trata del mayor reto de su carrera, algo que actualmente no es rentable.
Pero, una vez alcanzado ese nivel, el camino hacia un robot de compañía o doméstico será más sencillo.
“Lo que será imposible es lograr que el robot pueda actuar por intuición, como lo hace el ser humano”, explicó Ishiguro.
El hoy y el mañana
En la actualidad el robot Asimo (Advanced Step in Innovative Mobility), fabricado por la empresa Honda, es uno de los humanoides más logrados: capaz de correr, andar adelante y atrás, subir escaleras, darse la vuelta suavemente y hasta bailar, como hace cada día en la sede de esa empresa en Tokio.
Al margen del robot casero, las nuevas tecnologías abrirían las puertas a los vehículos con piloto automático, capaces de transportar al pasajero a su destino sin necesidad de que nadie conduzca e incluso escoger un restaurante y realizar la ruta en función de la información que tenga del pasajero.