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La depresión en los hombres

El tratamiento apropiado, el cual frecuentemente incluye medicamentos y psicoterapia, ayuda mucho a la mayoría de los pacientes

La depresión es una condición médica muy seria que afecta el cuerpo, el estado de ánimo y los pensamientos. Afecta la forma en que uno come y duerme, el concepto de sí mismo y la manera en que uno piensa las cosas. El trastorno depresivo no es lo mismo que sentirse triste. No es una señal de debilidad personal o una condición que puede ser controlada a voluntad o por deseo. La gente que padece de depresión sencillamente “no puede componerse a sí misma y mejorarse. Sin tratamiento, los síntomas pueden durar semanas, meses o años. Sin embargo, el tratamiento apropiado, el cual frecuentemente incluye medicamentos y psicoterapia, puede ayudar a la mayoría de los pacientes.
Muchos pacientes varones refieren al comienzo de la enfermedad que “todo comenzó con la pérdida de interés en básicamente todo lo que me gustaba hacer. Sencillamente, no tenía deseo de hacer nada. Quería dejarlo todo. A veces no quería ni levantarme”.
La depresión puede atacar a cualquiera, sin importar la edad, trasfondo étnico, estatus socioeconómico, género; sin embargo, en investigaciones a gran escala, los estudios han demostrado que la depresión es casi el doble de común entre las mujeres que entre los hombres. En los Estados Unidos, los investigadores científicos estiman que en el periodo de un año la enfermedad depresiva afecta a un 12% de las mujeres y cerca de un siete por ciento de los hombres.
Las investigaciones científicas y la evidencia clínica revelan que mientras los hombres y las mujeres pueden ambos desarrollar los síntomas típicos de la depresión, frecuentemente experimentan la depresión de diferentes maneras y al padecer lidian con los síntomas de diferente forma. Los hombres pueden estar más dispuestos a reconocer la fatiga, la irritabilidad, la pérdida de interés en el trabajo o en los pasatiempos, y problemas al dormir que a reconocer los sentimientos de tristeza, desesperanza y culpa excesiva.
La probabilidad de revelar problemas de abuso o dependencia del alcohol o drogas durante el transcurso de la vida es más alta en los hombres que en las mujeres, sin embargo, existe un debate entre los investigadores si el uso de sustancias es un síntoma subyacente de la depresión en los hombres, o una condición concurrente que se desarrolla más comúnmente en los hombres. No obstante, se ha observado frecuentemente en la clínica que los pacientes cuando están deprimidos tienden a tomar más, lo que nos sugiere que usan el alcohol como medio para ocultar una depresión, haciendo que sea más difícil reconocer la depresión como una enfermedad separada que necesita atención médica y tratamiento.
En lugar de reconocer sus sentimientos, pedir ayuda o buscar tratamiento apropiado, los hombres pueden tomarse al alcohol o a las drogas, deprimirse o frustrarse, desanimarse, sentirse con coraje, irritados, abusivos, a veces de manera violenta. Algunos hombres lidian con la depresión a través del trabajo compulsivo, tratando de esconder la depresión de ellos mismos, la familia y los hijos e incluso de los amigos; otros hombres puede que respondan a la depresión involucrándose en conductas temerarias, tomando riesgos, y poniéndose en peligros.
Para que ustedes tengan una mejor comprensión de lo que les he expuesto les voy a dar el testimonio de un abogado: “Cuando me sentía deprimido era temerario con mi vida.
No tenía cuidado al guiar, no tenía cuidado al cruzar la calle, no me cuidaba de pasar por las partes más peligrosas de la ciudad.
No me afectaban los avisos de peligro para viajes o lugares. No me importaba. No me importaba si vivía o moría y por lo tanto iba a hacer lo que quisiera, cuando quisiera. Y cuando uno toma esos tipos de riesgo, tiene una gran posibilidad de morir”.
Un ejecutivo de una empresa me dio este testimonio un tanto ya avanzado en su tratamiento: “Bebía hasta quedar borracho. Trataba de estar entumecido para entumecer mi cabeza. Digo, estamos hablando de tomar una gran cantidad de cervezas para llegar al estado donde puede apagar su cabeza, pero entonces, al próximo día usted se levanta y todavía tiene su cabeza. Porque tiene que bregar con ella, sencillamente no desaparecerá. No es como una película de dos horas que al final termina, se va “el fin” y usted presiona el botón para apagarla. Quiero decir lo que me pasaba era una película de 24 horas al día y usted piensa que no hay final. Es horrible”.
Cuatro veces más hombres que mujeres mueren suicidados en los Estados Unidos, aunque las mujeres hacen más intentos de suicidio durante sus vidas.
En adición al hecho que los métodos que los hombres utilizan para tratar de suicidarse son más letales que los métodos utilizados por las mujeres, pueden existir otras cosas que protegen a la mujer de la muerte por suicidio. A la luz de las investigaciones que indican que el suicidio está asociado con la depresión, la alarmante tasa de suicidios entre hombres puede reflejar que es menos probable que los hombres busquen tratamiento para la depresión. Muchos hombres que padecen de depresión no obtienen diagnóstico y tratamiento, lo que podría salvarles la vida.

Depresión y disfunción eréctil:
La pérdida de la libido es un síntoma clásico en las depresiones, lo mismo que la función eréctil disminuida y la actividad sexual también disminuida.
Uno de los parámetros que se han usado para estudiar la relación entre depresión y disfunción eréctil ha sido la tumescencia peneal nocturna (TPN), los estudios apoyan la conclusión de que la disfunción eréctil medida por la TPN está disminuida o ausente en algunos, pero no en todos los hombres deprimidos, lo que sugiere un vínculo neurofisiológico entre la depresión y la disfunción eréctil.
La depresión y la ira se correlacionan ampliamente con la disfunción eréctil. Todos los hombres con sintomatología depresiva presentan disfunción eréctil de diferentes grados.
El máximo nivel de ira (ya suprimida o expresa) se asocia con el 75% de las disfunciones generales, el doble que la detectada en aquellos sujetos que tienen mínima ira.
Dos amplios estudios que describen diagnósticos y síntomas psiquiátricos entre hombres que se presentaron a la unidad de consulta sobre comportamientos sexuales en el John Hopkins, de 1976 a 1979, y de 1984 a 1986, los datos revelaron que aproximadamente un tercio de ellos tenían diagnóstico psiquiátrico, en su mayoría eran trastornos afectivos, de ansiedad o de personalidad.
Los hombres con disfunción eréctil mostraron niveles altos de depresión, trastornos somáticos y de ansiedad, y obtuvieron una calificación elevada en conflictos psicológicos.
Muchos estudios han mostrado una fuerte correlación entre disfunción eréctil y una menor calidad de vida, funcionamiento social y ocupacional limitado y abuso de sustancias.
Depresión y enfermedades cardíacas
Un reciente estudio llamado Enhancing Recovery in Coronary Heart Disease Patients, acaba de confirmar que los pacientes con cuadros depresivos graves tienen mayor estado inflamatorio y riesgo de trombosis que los pacientes sin depresión.
Pero el estudio llega más lejos y asegura que un tratamiento antidepresivo mejora la calidad de vida de los pacientes, pues reduce estos riesgos y aumenta la adherencia al tratamiento y el deseo de recuperación.
En suma, el paciente deprimido que recibe apoyo psicológico o medicación antidepresiva reduce hasta en un tercio su riesgo de padecer episodios cardíacos.
Uno de los elementos que vinculan los trastornos cardiacos con la depresión es la serotonina, íntimamente relacionada con la actividad del corazón, su nivel es bajo en los pacientes deprimidos.
El grupo de mayor riesgo es el de las personas que sufren depresión ansiosa, se trata de una depresión explosiva, impaciente, irritable, con altos niveles de diestrés. Es la depresión del enojo permanente, no de la tristeza o del duelo. Estos pacientes sufren de la mayor cantidad de eventos cardiacos y ponen en un riesgo extremadamente elevado su vida.
Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral, estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas, lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento. Si usted, un miembro de su familia o un amigo llegasen a tener un problema mental lo más aconsejable es visitar al especialista.

* La Clínica San Francisco, un ONG y el Dr. Martínez han elaborado un plan de asistencia que funcionará todos los días jueves, para las personas de escasos recursos, favor póngase en contacto con la clínica para mayor información.
Dr. Javier Martínez Dearreaza.
Universitá degli Studi di Pavia-Italia. Clínica San Francisco. De camas Luna Montoya 90 varas arriba. Contiguo a Lolo Morales.
Tel. 2222494.
celular: 8771894.