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Volver de la "muerte"

Para los científicos, las experiencias cercanas a la muerte son reales, pero no tienen nada que ver con la vida en el más allá

Los relatos de experiencias cercanas a la muerte comenzaron hace más de dos mil años, y han sido reportados a lo largo y ancho del mundo.
Las personas que han tenido “experiencias cercanas a la muerte” narran de diferentes maneras esta vivencia. Algunos sienten que fueron lanzados hacia una oscuridad o que atravesaron un túnel muy oscuro, luego ven una luz muy brillante, campos muy apacibles y una persona vestida de blanco que los recibe y los conduce a través del campo, todo dando una sensación extremadamente placentera. A veces esta persona vestida de blanco les cuenta cosas de su futuro.
No se conoce muy bien la identidad de la persona que los recibe y los acompaña a cruzar el campo, sin embargo, algunos creen que la identidad de la persona puede estar relacionada con la religión que profesa quien sufre este tipo de experiencia, pues algunos a menudo se encuentran con Jesús o con un pariente muerto, mientras que los de otras religiones se encuentran con el Dios de su fe.

Narración de paciente
En lo personal me ha tocado vivir un caso muy doloroso, un pariente muy querido enfermó de una tumoración en un órgano vital, resulta que el tumor se alojó en una zona en la que la extirpación quirúrgicamente era imposible, lo que creó mucha angustia entre todos los familiares.
Una mañana nuestra enferma nos relató un sueño en el cual ella se encontró con su hermana, quien había muerto unos años atrás. En el episodio, la difunta iba viajando en un microbús y por señas le dijo que no debía subir a éste, sino que debía quedarse; pero lo más llamativo del sueño es que la paciente vio un camino muy bello y extremadamente apacible, luego, cuando ya se encontraba despierta, comentó que: “S0i después de la muerte se encontraba esa paz, ella ya no le temía a la muerte y seguramente si moría después de ella iba a estar muy bien”.
¿Cómo nos podríamos explicar este caso? Las publicaciones más numerosas que existen respecto a esta experiencia se refieren principalmente a personas que han estado al borde de la muerte. Un estudio de 1990 en la Universidad del Centro de Ciencias Médicas en Charlottesville sobre 58 personas que habían sufrido “experiencias cercanas a la muerte” encontró que la mitad había sobrevivido sin requerir cuidados médicos de ningún tipo.
A veces, un desmayo puede ser suficiente para accionar las sensaciones propias de las experiencias cercanas a la muerte.
En el caso que nos ocupa, es posible que la paciente haya intuido que algo grave estaba pasando en su cuerpo y lógicamente puso a la muerte como acontecimiento inminente, pero sus mecanismos de defensa actuaron y se manifestaron en el sueño, negando el evento que racionalmente había elaborado. Podría haber sucedido también que su cerebro ante esta situación tan estresante haya sido inundado de endorfinas y aplacó su angustia dando esa sensación tan placentera de la visión del camino y su posterior comentario de la pérdida del miedo a la muerte. Pero son sólo hipótesis, nada puede explicar el por qué se dan este tipo de experiencias en los seres humanos.

¿Qué nos dice la ciencia?
Para los científicos, las experiencias cercanas a la muerte son reales, pero no tienen nada que ver con la vida en el más allá. Más bien son ilusiones creadas por un cerebro “desvaneciente”. Algunos neurofisiólogos piensan que podrían ser estados similares al sueño. Pero a pesar de numerosos intentos, nadie ha podido explicar científicamente todos los elementos que constituyen esta experiencia.
Las sugerencias más racionales las relacionan con una caída de los niveles de oxígeno en el cerebro, y se han propuesto diversas explicaciones para dar cuenta cabal de por qué esta hipoxia puede “gatillar” experiencias vividas.
Algunos científicos aseguran que podrían ser producidas por una molécula llamada Endopsicosina, que ataca las neuronas y las protege de la hipoxia. Otros creen que hay una inundación de endorfinas a la amígdala del cerebro y eso podría provocar euforia y sentimientos de desapego.
Otros científicos piensan que podría darse una situación parecida a la que se da en la epilepsia, la caída en los niveles de oxígeno podría causar descargas eléctricas en el hipocampo, una zona relacionada con la memoria, al ser estimulada por las descargas eléctricas se repiten eventos ya vividos.
Hay científicos que han comparado las “experiencias cercanas a la muerte” con la narcolepsia, en ella el sujeto despierto sufre un ataque incontrolable de sueño, que puede causar alucinaciones visuales y sonoras, y algunas veces la sensación de estar fuera del propio cuerpo.
Cualquier persona puede sufrir la intromisión del sueño en la fase de movimiento ocular rápido o REM (por sus siglas en inglés, Rapid Eye Movement). Éste es un momento de estado profundo en el que se dan los sueños. Sucede que una persona puede despertar y parte de su cerebro estar en sueño REM y con el cuerpo paralizado. A menudo el resultado es una aterradora sensación de no poderse mover, alucinaciones y una opresión en el pecho.
¿Las experiencias cercanas a la muerte se podrían explicar con la intromisión del sueño REM? Algunos de los elementos de las experiencias cercanas a la muerte poseen una similitud misteriosa con el estado REM, las caídas y las flotaciones que se dan en el sueño REM también se dan en estas experiencias.
Los sueños de cualquier persona permanecen muy poco tiempo en su memoria, en la narcolepsia, que es ese estado rarísimo de estar dormido y despierto al mismo tiempo, hace que las personas recuerden de una manera nítida sus alucinaciones, como se piensa que es una intromisión del REM en su estado de vigilia en una persona que atraviesa una situación muy delicada, pueden recordar sus experiencias cercanas a la muerte con lujo de detalles. Mientras que una parálisis total, característica del sueño REM, puede hacer creer que una persona efectivamente está muerta.
En Londres (New Scientist) se reportó una investigación sobre la posible conexión entre el REM y las experiencias cercanas a la muerte, se inspeccionó la frecuencia de intromisión de REM en 55 personas que habían tenido experiencias cercanas a la muerte en una variedad de circunstancias, desmayos, ataques cardíacos, accidentes de tránsito, caídas de rayos, cirugías, etc. Los comparó con 55 voluntarios sanos, los resultados fueron impactantes.
Alrededor del 60 por ciento de las personas que habían tenido experiencias cercanas a la muerte informó haber tenido síntomas de intromisión de sueño REM, ya fuera antes o después de su vivencia, comparado con un 24 por ciento del grupo control. Lo que es más significativo, las intromisiones REM en las personas con esta experiencia fueron más elaboradas e incluyeron no solo parálisis del sueño, sino también alucinaciones.
Un argumento en contra de la intromisión REM en las experiencias cercanas a la muerte es que, cuando las hay, la experiencia es habitualmente aterradora, difícil de conciliar con los sentimientos generalmente reconfortantes y de paz de la experiencia cercana a la muerte.
Pero no todas estas prácticas resultan consoladoras. Algunos sobrevivientes cuentan encuentros infernales que los dejan deprimidos durante meses.
Todo el sistema límbico del cerebro que incluye la amígdala, se enciende durante el sueño REM. El sistema límbico es el responsable de la emoción y de ciertos aspectos de la memoria, algunos lo han implicado en las experiencias religiosas.
Su estimulación eléctrica induce sentimientos trascendentales, y los pacientes con epilepsia cuyos ataques se originan en esta parte del cerebro comentan haber experimentado profundas revelaciones espirituales; como vimos anteriormente en una experiencia cercana a la muerte hay una hipoxia y ésta podría provocar descargas eléctricas en esta zona del cerebro, lo que explicaría las vivencias místicas de las personas con experiencias cercanas a la muerte. Una posible explicación a esta situación podría ser la intromisión REM en un paciente despierto y en una difícil situación, pero hasta el momento sólo son hipótesis que no pueden ser comprobadas cabalmente.
Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral, estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas, lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento.