Variedades

Una noche de rock duro


Javier Poveda

Los cortes de energía no detuvieron al Festival Euforia Metal Live X años, que el sábado reunió a los fanáticos del rock duro para escuchar a seis bandas nicas y dos salvadoreñas.
El estruendoso sonido de la pequeña planta de energía fue lo de menos, pues se ahogó en medio de los sonoros ritmos de la batería y las guitarras eléctricas.
Los asistentes parecían estar uniformados, pues las camisas negras, los jeans ajustados, los zapatos Convers y los cabellos largos eran la tarjeta de presentación de la mayoría, pero de eso se trata: “nuestra forma de vestir representa la rebeldía ante lo impuesto por la sociedad, es normal para nosotros”, aseguró Marcos Villareal, uno de los presentes.
El concierto estaba previsto para iniciar a las seis de la tarde, pero hasta dos horas después comenzó a tocar la primera banda, en el local del antiguo centro recreativo La Cascada, frente a la Universidad Centroamericana.
Quein comenzó a ponerle ritmo a la noche fue Sefer Raizel y le siguieron los grupos Adrastea, Ancestral, Agüizotes, Inmortalys y Fleshtorture, para dar paso a los invitados: los salvadoreños Imperial e Icarus.