Variedades

El eterno enamorado

El “diablo de la Salsa” conversó en exclusiva con EL NUEVO DIARIO sobre su próxima venida a Nicaragua, prometiendo mucho ritmo y sabor

Edith Pineda

Le llaman “El diablo de la salsa”, “El bajo danzante” y el “León de la salsa”, es un icono en el mundo de la música, un hijo no sólo de su natal Venezuela, sino del mundo que tan bien ha recibido su talento.
Nos referimos a Óscar D’León, quien conversó con EL NUEVO DIARIO previo a su arribo a nuestra tierra el próximo 12 de mayo, fecha en que nos entregará su alegre y sabrosa música.
Este artista ha procreado 12 hijos, y pese a las muchas millas que lleva recorridas en materia de amor, se declara un eterno enamorado.
Se presenta como un artista respetuoso de su trabajo y del público. “Lo mío yo no lo llamo trabajo. Lo que es tarima y la música es diversión para mí. Quizá los demás ven eso como un juego, y hay un irrespeto hacia la profesión, yo no, yo respeto, pienso mucho en el público. Quien trae ese concepto no va a sucumbir nunca, siempre va estar vigente”, recomienda.
A continuación la entrevista completa con el talentoso, pícaro y seductor Óscar D´ León
¿Cómo te sentís de reencontrarte próximamente con Nicaragua?
Divinamente, cuando uno deja de visitar los países que lo quieren, uno se siente como huérfano, abandonado, y ahora en el regreso la felicidad nos embarga... lo que nos queda es darle al público lo que espera de nosotros, y un poquito más
Me llama mucho la atención que te hayas animado a reggaetonear…
(Ríe) Bueno, son circunstancias que uno no las busca, sino que aparecen de repente, y eso fue grato, saber que Tego (Calderón) quería hacer el tema “Llorarás”, que no está incluido en el disco “Fuzionando” (su última producción); pero eso nos abrió la brecha para utilizarlo a él en el tema “Llámame”
¿Con qué repertorio pensás poner a gozar a los nicas?
Con la música ya conocida, y por su puesto, con mucha habilidad en la tarima y mucho movimiento, mucho sonido. No hay espacio para aplaudir, a mí me gusta pegar número tras número, si pueden ser dos o tres horas, no sé cuánto durará el show.
¿De dónde sacás tanta energía?
Preparándose como cualquier atleta, así tiene que ser: hacer pesitas, correr para que la respiración siempre esté óptima, y las pesitas para tener fuerza corporal
¿Te enorgullece el hecho de que el público cubano te considere uno de sus hijos?
Me siento feliz con todo, y trato que la gente no se defraude conmigo. Las cosas que yo hago habitualmente son naturales, no busco nada superfluo para clavarme en el corazón de la gente, y siempre estoy dispuesto a colaborar
¿No has considerado el retiro?
¡Nooo! No pienso ni en el retiro ni en que me voy a morir. Tengo tanta fe de vivir si puedo 200 años. Me encanta la vida, lo que ha sucedido conmigo, hasta los momentos malos también los valoro porque he aprendido. Soy una persona activa, como bien, me gusta estar siempre enamorado porque enamorarse te da como un brillo interno que cuando tú pasas la gente lo siente. Pero ese mariposeo que se aloja en el abdomen si tú no lo controlas, te hace daño.
¿Todavía te dejás seducir por los encantos de las mujeres?
Ustedes las mujeres son culpables que uno las ame tanto, que uno las persiga, llore y se desviva por ustedes; ustedes son un caso serio, no podemos hacer nada sin ustedes.
¿No ponés resistencia, entonces, todavía andás en esos trotes?
Yo me dejo llevar como la corriente. Según como ellas me vean, si ven que ya no sirvo pa’ eso, pues yo tendré que retirarme para esa persona específicamente, pero yo sigo siempre encendido, como tiene que ser, como un sol.
Se dice que entre tu legado al mundo musical se cuentan tus hijos.
Lo que pasa es que yo siento una inquietud, y sobre todo nerviosismo en muchas ocasiones de verlos y oírlos cantar, entonces si me desafinan un poquito me entra un temor, porque siempre van a tener la sombra de papá, eso es lo que me incomoda. Yo se los he dicho a ellos... si alguno de ellos canta, tengo que decir que canta, y si no, tengo que decirlo igual. No puedo engañarme, ni engañar al público.
¿Qué creés hace que a la gente le guste de vos y de tu música a pesar de los años?
Primero el talento, que viene del vientre de esa vieja que nos echó al mundo... ella nunca quiso que yo fuera músico, ella lo experimentó y nunca le fue bien. La música no es muy fácil. Yo estuve a punto de no hacerle más caso a la música porque la verdad es que lo intentaba y no podía. Busqué hacer otras cosas, cuando tomé el taxi y busqué otros horizontes, hasta que la música tocó mi puerta y avancé y fui sorteando obstáculos, y aquí estoy.
Siendo venezolano, ¿cómo valorás la difícil situación que enfrenta tu país?
No me gusta hablar mucho de eso porque eso ya es político y la política no va conmigo. Hay cosas buenas que están pasando, hay otras, que bueno, ahí se lo dejamos a ellos (el gobierno) para que resuelvan y vean el sendero del país. No más allá de opiniones... como venezolano tengo la aspiración de que mi país sea todo lo que queremos todos los venezolanos: un país modelo, vamos a ver.