Variedades

Pruebas comprometedoras para Alejandro Sanz

* Si se daban a conocer públicamente los vídeos y fotografías que forman parte de las pruebas podrían hacer daño a la reputación y a la privacidad de Sanz

Una jueza de Miami decidió que no se divulguen algunos vídeos y fotografías privadas del cantante español Alejandro Sanz, en el caso de presunta extorsión y robo contra dos ex empleados del artista.
La Fiscalía estatal argumentó que si se daban a conocer públicamente los vídeos y fotografías que forman parte de las pruebas podrían “hacer daño a la reputación y a la privacidad de la víctima (Alejandro Sanz)”.
En una vista de más de dos horas de duración a puerta cerrada, la jueza Cristina Pereyra-Shuminer analizó de nuevo la moción presentada el miércoles por el fiscal Michael Von Zamft y decidió sellar esas pruebas para evitar que sea parte del dominio público.
Preservar privacidad
Lonnie Richardson, abogado de los acusados, informó tras concluir la audiencia que “la jueza se pronunció sobre diferentes fotografías y vídeos.
Algunos no serán incluidos por razones de preservar la privacidad de Sanz y pienso que es lo correcto en este momento”.
“Más adelante podrían ser admitidos para el juicio y cruzaremos ese puente cuando lleguemos allí”, declaró.
El juicio contra el cubanoamericano Carlos González y su esposa Sylvia Helena Alzate, de origen colombiano, ex empleados del artista, está previsto para el próximo 30 de abril.
Richardson se limitó a decir que el contenido de los vídeos de “carácter privado”, y al ser consultado sobre si puede ser visto por menores o sólo por adultos respondió: “No voy a pronunciarme sobre eso”.
Copiado de computadora de Sanz
Von Zamft en la moción presentada pidió no divulgar los vídeos y fotografías contenidas en un disco compacto que presuntamente fueron copiadas de una computadora personal del artista español y que la Policía se incautó en diciembre pasado.
Aunque la decisión de la magistrada representó un triunfo para Sanz y la Fiscalía estatal, Richardson aseguró que no afectará la defensa de sus clientes, al tiempo que reiteró que éstos son inocentes.
González y Alzate, quienes trabajaron para el cantante durante seis años y medio en su residencia de Miami Beach, afrontan cargos de extorsión por presuntamente pedir 500 mil dólares a Sanz a cambio de su silencio por asuntos personales “que podrían perjudicar la reputación” del artista, según documentos judiciales.
Sanz tras surgir esta situación en diciembre del año pasado reveló en un comunicado la existencia de su hijo extramatrimonial Alexander Sánchez Rivera, de tres años, cuya madre es la puertorriqueña Valeria Rivera.