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Cuando el niño no quiere ir a la escuela

Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil y a la negación de asistir a la escuela, pero estos temores pueden vencerse con ayuda del psiquiatra

El asistir a la escuela es un evento excitante y agradable para muchos niños pequeños, pero para otros es una verdadera tragedia, pues conlleva miedo o pánico.
Los padres suelen preocuparse mucho cuando regularmente el niño manifiesta estar enfermo y pide quedarse en casa y no asistir a la escuela. El no querer asistir a la escuela puede ocurrir en cualquier momento, pero es más común en niños entre 5 y 7 años, así como en infantes de entre 10 y 13 años.
Éstos son momentos en que enfrentan nuevos retos, pues están dejando la casa y comenzando la escuela elemental. Estos niños pueden estar padeciendo un temor paralizante por tener que dejar la seguridad de la familia y el hogar.
Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil y a la negación de asistir a la escuela por estos temores que pueden vencerse con ayuda el psiquiatra.

Otros factores
Negarse a ir a la escuela en los niños pequeños puede aparecer después de un período en que ha estado en casa en compañía de sus padres y es apegado a ellos, esto pude suceder después de las vacaciones, de los días de fiesta o después de una breve enfermedad. Puede suceder también después de un evento que les produzca estrés, como puede ser la muerte de un familiar, el cambio de escuela o un cambio de domicilio.
El niño puede quejarse de dolores de estómago, de garganta o de cabeza justo antes de ir al colegio, lo que preocupa a los padres hasta el extremo de que deciden no enviarlo a clases. La enfermedad se mejora o desaparece cuando se le permite quedarse en casa, pero reaparece al día siguiente antes de ir a la escuela.
En algunos casos, el niño se niega por completo a salir de casa. Como el pánico surge al dejar la casa, y no por estar en la escuela, el niño por lo general está tranquilo una vez que está en el aula de clases.

Razones de niños con un temor irracional a la escuela:
1. Sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto.
2. Demostrar apego excesivo en su comportamiento.
3. Mostrar preocupación o temor excesivo de sus padres a que puedan hacerse daño.
4. Ser la sombra de su padre o de su madre en casa.
5. Tener dificultad para dormir.
6. Tener pesadillas.
7. Tener temor exagerado a animales, monstruos y ladrones.
8. Temer quedarse solos en la oscuridad.
9. Pueden tener rabietas severas cuando se les obliga a ir a la esuela.
Tales temores son comunes en los niños que sufren problemas de ansiedad por separación. Cuando lleguen a adultos pueden sufrir de ansiedad y trastornos de pánico. El niño pude desarrollar serios problemas escolares y sociales si deja de ir a la escuela y de ver a los amigos por un período determinado de tiempo, debido a los miedos y a la ansiedad.

Cuando un niño tiene persistentes temores, los padres deben preocuparse por esta condición, lo más aconsejable es llevarlo donde un profesional de la salud mental.

Segunda etapa
Hay niños entre 10 y 13 años que se niegan a ir al colegio, ya que a esa edad, generalmente, abandonan el entorno acogedor de la primaria para pasar al caos de la escuela secundaria y a la confusión que les produce relacionarse con varios profesores al mismo tiempo.
A esto se suman también los problemas hormonales propios de esta edad. Muchos niños sufren crisis de autoestima y de la propia imagen, exacerbados por el hecho de que pasan de ser los mayores y más experimentados de la escuela primaria a ser los más chicos y los más inexpertos de la escuela secundaria.
En el caso de los niños entre 10 y 13 años, la causa más común de rechazo del colegio son las amenazas que reciben por parte de sus compañeros. A los niños que amenazan o se burlan de ellos en el colegio suelen experimentar mucha ansiedad al momento de asistir a clase. Algunos niños evitan ir porque tienen algún trastorno de aprendizaje no diagnosticado.
Los síntomas frecuentes de rechazo a ir a la escuela a esta edad son: agresividad, apego a los padres o a otro adulto, comportamiento desafiante, excesiva búsqueda de seguridad, negativas para levantarse o prepararse para ir a la escuela, huida de la escuela o de casa , mal humor, rabietas y llanto.
Existen cuatro situaciones que junto con la ansiedad y la depresión pueden provocar el rechazo al colegio: angustia frente a los profesores, estudiantes, bus escolar o el aula. En este caso, el joven quizá busque recibir atención de sus padres al quedarse en la casa o querer acompañarles al trabajo.
Otra posibilidad es que el joven considere el quedarse en casa como una experiencia agradable que le permita dormir hasta tarde, mirar televisión, conectarse a Internet, jugar con los videojuegos o dedicarse al consumo de alcohol, drogas u otros actos. Si no se trata esta conducta de rechazo en el corto plazo, los niños que no van al colegio bajan el rendimiento escolar y se alejan de sus amigos.
Los problemas más comunes por el abandono del colegio en el largo plazo incluyen el abandono de los estudios, las conductas delictivas, las privaciones económicas, el aislamiento social, los problemas matrimoniales y la dificultad para conservar un trabajo. Si un joven no recibe el tratamiento necesario, la conducta de rechazo a la escuela puede provocar futuros trastornos de ansiedad, de personalidad o depresión.

Dr. Javier Martínez Dearreaza.
Clínica San Francisco.
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