Variedades

Fernando Saravia Corazón de artista


María Teresa Pérez

Camina lento. El paso del tiempo ya deja las huellas imborrables de experiencia de un artista tenaz con un ánimo impresionante cuyo corazón de artista no deja de latir en la escultura y la pintura.
Fernando Saravia, con 85 años, es una verdadera reliquia nacional del arte, que expresa desde la escultura y la pintura un mundo abstracto, histórico, pero también naturalista.
Cuenta con orgullo que sus primeros pasos en el viaje artístico los emprendió desde los 19 años en la pintura, pero no pasó mucho tiempo sin que se le despertara el “gusanito” de la curiosidad por la escultura, enmarcada ésta en la figura humana.
Entre las esculturas más famosas que Saravia ha esculpido están el relieve alegórico al deporte ubicado en el Estadio Nacional, el monumento a José Dolores Estrada en cemento y hierro en los años 60, el cual descansa en la Hacienda San Jacinto, entre otros.
El artista asegura que plasmar los aspectos más positivos de Nicaragua es su principal objetivo en su trabajo.
Aunque se consagró en la escultura, incursionó en la pintura.
Desde su pincel, su tendencia se marca por el expresionismo abstracto con espíritu paisajista.
Como una muestra más de ello, anoche se inauguró una exposición en la escuela Pierre y Marie Curie de Managua, en la cual se muestra gran parte de las pinturas elaboradas durante su trayectoria.