Variedades

Autos de otro mundo


EFE / Reportajes
A finales del año pasado conjugaron las prioridades fundamentales del consumidor, ensayaron las posibilidades de los ‘concept’ de rigor y trataron de buscar alternativas en el ámbito del combustible en los nuevos modelos, no obstante, los SUV y los monovolúmenes o ‘wagon’ siguen imparables en su marcha ascendente. Así como esos deportivos de precios imposibles y que sólo su mera contemplación cautiva.
Uno de ellos es el Bugatti Vieron, que impresionó a todos por la dinámica de sus líneas futuristas, su potente motor de 16 cilindros y ocho litros --que arranca una velocidad máxima de alrededor de 400 kilómetros y con tan sólo dos segundos de aceleración de cero a cien-- y su precio astronómico (era el primer coche que superaba el millón de euros). Pero, había que esperar algunos retoques para pasar las pruebas de seguridad de Estados Unidos y contemplar así su facturación.

Los más caros
Mientras el mundo se recuperaba de la sorpresa protagonizada por el Fulda-Maybach Exelero (presentado a finales del año pasado en Essen, Alemania), que alcanzaba los 352 kilómetros por hora, con un tipo especial de neumático y en el circuito de Nado, Italia, también el “Apollo” veía la luz en diciembre de ese mismo año, para demostrar que desde la fábrica de Altenburg se producían máquinas como ésta; 650 caballos y a un precio de 200 mil euros.
Sin embargo, el espíritu de viejos diseños predomina en infinidad de ejemplos actuales, como los ya expuestos. Así, el auto Union D-Type de 1939 sigue generando expectación. Este carro de carreras resume la esencia de las líneas curvas e infladas en su chasis, aerodinámica por la que ganó el Gran Premio de Belgrado de 1939, con Nuvolari como piloto. El auto fue objeto de una subasta en Gran Bretaña, esperando ser el más caro jamás vendido.
Un legado estético similar al emprendido por el ‘messerschmitt’ y el BMW Isetta, el más popular de los coches tipo "burbuja" y avance de lo que son los actuales ‘minicars’.
Quizás tomaron nota de ello los de Pontiack, ya que la firma estadounidense promocionó la planta de General Motors en el estado norteamericano de Wilmington, a finales del año pasado. El fabricante de automóviles anunció que se incluiría un tercer turno de trabajo en dicha planta, para aumentar la producción del modelo. De este modo, se pudo atender a la demanda de más de 15 mil pedidos. El saldo para la marca es positivo, ya que integró a 550 empleados más para esa tarea.

Coches imposibles
Sin embargo, nada de esto es comparable al esfuerzo creativo que el “Aurora” o “El coche gordo” protagonizaron en Alemania. Ambos modelos forman parte de la idea ‘fantástica’ del diseño. El primero, por ser una curiosa iniciativa del británico Andy Saunders, a partir de un vehículo reconstruido de 1957, que conjuga ‘espoilers’ increíbles y seguridad (expuesto en la Feria del Motor de Stuttgart). El segundo por su aparente genialidad en el marco de la exposición "El artista que se tragó al mundo".

Además, Saunders es autor del Fiat 126 Flat Out, presentado en la Feria del Motor de Essen 2006 y que se precia de ser el vehículo más bajo del mundo, figurando en el Libro Guinness de los Records.
Pero también lo hizo el prototipo o ‘concept’ study GX3 de la casa Volkswagen y muy en la senda del Peugeot 20cup. Ambos vehículos son triciclos (cuentan con tres ruedas), biplaza y dotados de un aire deportivo que incrementa su atractivo. Pensados como coches para un futuro no muy lejano --la baza del consumo está presente--, sólo tenemos sus imágenes y el debut del primero con el jefe de la marca bávara, Wolfgang Bernhard, a los mandos en el salón del automóvil de Los Ángeles (Estados Unidos).