Variedades

Cine de parejas incompatibles


La magia de la pantalla grande para esta semana nos trae una invitación al ‘relax’, un imán de diversión para todas las edades, con personajes incompatibles. El viaje nos lleva por la comedia romántica de Vince Vaughn y Jennifer Aniston en “Viviendo con mi ex”, y para los más pequeños la opción es “Amigos salvajes”, una producción de Sony Pictures Animation, en su debut en la animación digital.
Amigos salvajes
La historia trata de un oso llamado Boog, quien tiene una vida perfecta en el tranquilo pueblo de Timberline. A él le encantan todos los privilegios de la fama, como la estrella de los espectáculos de la vida salvaje del teatro del pueblo.
Parece ir todo bien hasta que aparece Elliot, un venado testarudo que llegó al pueblo inconsciente, le faltaba una parte de su cornamenta e iba atado al guardafangos de una camioneta perteneciente al fanático cazador Shaw. Cuando Elliot vuelve en sí, le suplica a Boog que lo desate. Boog se da cuenta de que las súplicas insistentes de Elliot son muy difíciles de ignorar y termina por liberar al necio venado.
Sin embargo, como si se tratara de probar que las buenas acciones pasan desapercibidas Elliot sigue a Boog hasta su casa para insistirle que se vayan a hacer locuras en la noche por todo el pueblo y al final terminan de nuevo en el bosque. Boog despierta con pánico de encontrarse tan lejos de las comodidades de su hogar y Elliot promete ayudar a Boog a encontrar su camino de vuelta a Timberline, a cambio de un pequeño espacio en el acogedor hogar.
Viviendo con mi ex
Una comedia romántica con tintes muy realistas que quizá sea la mejor película de Jennifer Aniston en toda su carrera, con un excelente final, por su concepción abierta para el espectador, que se descarrila acertadamente de las maquetas hollywoodenses a las que nos han acostumbrado como corderos.
Así nos encontramos con Gary Grobowski (Vince Vaughn) y Brooke Meyers (Jennifer Aniston) una pareja que cree haber encontrado el amor de su vida en medio de un juego de béisbol. Sin embargo, no es lo mismo “verla venir que platicar con ella”, y las diferencias resaltan cuando deciden convivir en el mismo apartamento.
Ella es elegante, detallista y labora en una galería de arte, mientras que él es un guía turístico, descuidado, nada romántico, fascinado por los videojuegos y el fútbol americano. Esto les lleva al límite de la tolerancia, pero ninguno quiere abandonar el apartamento y comienzan a hacerse la vida imposible.