Variedades

Sandler con la comedia en las venas

* Le encanta interpretar personajes cómicos y propiamente por esa razón se metió en la “movida”, donde dijo que intentará seguir el mayor tiempo posible

San Sebastián / EFE
El actor neoyorquino Adam Sandler, protagonista de películas como “A prueba de balas” (1997) y “Un papá genial” (1999), declaró en el Festival de Cine de San Sebastián su dedicación exclusiva al género de la comedia, donde se encuentra muy cómodo, “a pesar de que me han ofrecido papeles más serios”.
“Me encanta interpretar personajes cómicos, hacer comedias. Ésa es la razón por la cual me metí en esta movida, donde intentaré seguir el mayor tiempo posible, todo lo que me permitan”, afirmó un divertido Sandler después del pase oficial de su último filme, titulado “Click”, del director Frank Koraci.
Actor, guionistas y productor
A sus cuarenta años, recién cumplidos, el célebre actor estadounidense, también guionista y en ocasiones productor, realizador e incluso músico, recordó que creció viendo películas de Jerry Lewis, Eddie Murphy y Abbot y Costello, y que de pequeño le encantaba hacer comedias.
Admitió que no le molesta la posibilidad de que en su vida cotidiana no le tomen en serio. “Es algo que no me preocupa, conozco muy bien a la sociedad americana y tampoco es que yo hable mucho de cosas serias. Lo único que me importa es que mi hija me haga caso cuando sea más mayor”, apuntó el protagonista de cintas como “El chico ideal” (1998) y “Embriagado de amor” (2002).
En todas ellas predominan valores como la familia, la amistad, el amor y la ternura, reflejadas en los personajes que interpreta Sandler, con los cuales se identifica.
Así le sucedió en “Click”, donde compartió protagonismo con David Hasselhoff y Kate Beckinsale, al encarnar a un arquitecto plenamente ocupado, quien, con el fin de rentabilizar su tiempo, compra un mando a distancia para facilitar su vida, pero al final se vuelve adicto y no puede controlar su existencia.
“Cuando leí el guión me identifiqué mucho con esa situación”, apuntó Sandler, quien a su profesión de actor añade también la dirección de un estudio o agencia que cubre prácticamente todos los aspectos de la producción, incluida la música, una de sus aficiones preferidas.
El final feliz funciona
La película “mezcla lo cómico con lo dramático, pero al final tiene un final feliz, que es lo que realmente funciona”, apostilló el actor en referencia a la comedia, el género artístico en que mejor se desenvuelve y en el que se inició a través de galas en clubes de comediantes cuando fue descubierto por el cómico Dennis Miller.
Sandler fue recomendado como productor para la serie de televisión “Saturday Night Live” (1990) y al año siguiente se convirtió en uno de sus protagonistas, poco antes de debutar en la gran pantalla en “Los caraconos” (1993).