Variedades

Telenovela inquieta a jóvenes

* ‘Montecristo’ es un culebrón diario con personajes que viven conflictos como consecuencia de los crímenes de la dictadura en Argentina

Buenos Aires / AFP -La exitosa telenovela “Montecristo”, inspirada en el clásico de Alejandro Dumas, desencadenó la inquietud de centenares de jóvenes argentinos que quieren saber si son hijos robados de padres desaparecidos durante la última dictadura (1976-83).
“En los últimos meses se triplicaron los llamados para hacer consultas, así como los que hacen denuncias. La verdad es que no damos abasto para responder”, dijo una fuente de la agrupación humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo.
Protagonizada por el popular actor y galán Pablo Echarri, ‘Montecristo’ es un culebrón diario con personajes que viven conflictos como consecuencia de los crímenes de la dictadura.
María Soria, una profesional de 40 años, apasionada seguidora de la tira, dijo que “es importante instalar el tema en el programa de mayor audiencia, con un tratamiento prudente, digno y equilibrado, y que cubre todos los matices y aspectos de la represión en la dictadura”.
Al igual que el protagonista del clásico de Dumas, el abogado Santiago Díaz Herrera (Echarri), personaje principal de la tira escrita por Adriana Lorenzón y Marcelo Caamaño, está sediento de venganza.
De hecho, el único pedido de Carlotto a los guionistas es que el abogado “se cure un poco de la mentalidad que está muy envenenada, muy cerrada a todo lo que no es la búsqueda de venganza”.
En la telenovela, el padre de Echarri es un juez asesinado por investigar crímenes de la dictadura y haber descubierto que Alberto Lombardo (Oscar Ferreiro) había actuado como médico en un centro clandestino de detención.
Asimismo, el abogado se debate entre el amor de dos mujeres, ambas hijas de desaparecidos y hermanas, aunque en la trama ellas no lo saben.
Ellas son Victoria (Viviana Saccone), una médica que busca a un hermano que sabe que nació en un centro clandestino, y Laura (Paola Krum), robada del centro en el que operaba Lombardo y entregada a un torturador, Lisandro (Roberto Carnaghi).
Por primera vez en un teleteatro argentino se aborda la problemática de los robos de bebés, hijos de desaparecidos que fueron entregados ilegalmente a familias de represores y cómplices.
Las familias que participaron del delito anotaron a los niños como si fueran propios y la dictadura los consideró “botines de guerra”, según las investigaciones judiciales.
Repercusión de telenovela
“Para nosotros fue una sorpresa fantástica ver la repercusión” de la telenovela, dijo Estela Carlotto, Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, la entidad humanitaria dedicada a buscar a los niños robados desde 1977.
Tras haber ubicado a 83, Abuelas aún busca a unos 400 jóvenes con identidad cambiada, que nacieron en cautiverio en centros clandestinos de detención o que fueron secuestrados junto con sus padres, luego desaparecidos.
Abuelas está recibiendo unas 50 llamadas telefónicas mensuales, tres veces más que lo habitual, de jóvenes con dudas sobre su identidad, la mayoría nacidos entre 1976 y 1983.
La tira se transmite en horario central nocturno y viene encabezando las mediciones de audiencia, con un promedio de tres millones de televidentes diarios.