Variedades

Robin Williams en clínica

* El ganador del Oscar al Mejor Actor Secundario por “En busca del destino” espera regresar a sus labores en el próximo otoño boreal, cuando se estrenarán algunos de sus últimos trabajos

El actor Robin Williams ha comenzado un tratamiento para combatir el alcoholismo, tras haber vuelto a la bebida después de veinte años de abstinencia, informó su representante.
En un comunicado, la portavoz Mara Buxbaum indica que tras “encontrar que estaba bebiendo otra vez” Williams decidió “tomar medidas para atajarlo, por su propio bien y el de su familia”.
Pide respeto a su intimidad
El ganador del Oscar al Mejor Actor Secundario por “En busca del destino” (Good Will Hunting, 1998) espera regresar a sus labores en el próximo otoño boreal, cuando se estrenarán algunos de sus últimos filmes, según el comunicado.
Hasta entonces, Williams, de 55 años, pide que “se respete su intimidad y la de su familia”.
La semana pasada se estrenó en EU el último trabajo del actor, “The Night Listener”, en la que encarna a un locutor de radio al que uno de sus oyentes, un adolescente, le asegura que ha sido víctima de abusos.
Más trabajo arduo
En octubre está previsto el estreno de “Man of the Year”, en el que da vida a un presentador que decide concurrir como candidato a las elecciones presidenciales de EU.
Williams presta también su voz a un pingüino en la película de dibujos animados “Happy Feet”, la que llegará a las pantallas en noviembre, y en diciembre se le verá en “Night at the Museum”, junto a la pareja cómica Owen Williams y Ben Stiller.
Su carrera
Por su actuación, además de haber ganado el Oscar en el 98, antes fue nominado en tres ocasiones a Mejor Actor, por “La sociedad de poetas muertos”, “El pescador de ilusiones” y “Buenos días, Vietnam”, cinta con la que se dio a conocer como el recluta norteamericano con un programa de radial muy popular entre sus compañeros.
En once ocasiones fue nominado al premio Globo de Oro, y cinco veces salió triunfante, en una carrera donde se ha destacado su capacidad de adoptar personajes dramáticos, cómicos, en cintas de suspenso y utilizando su voz para películas en dibujos animados, como “Aladino”, de Disney.