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Película sobre Benny Moré

T “No es un musical; es una tragedia de un hombre que fue músico”, dice el director, pariente de Moré, quien recopiló una larga lista de testimonios

Desde que escribió el guión hasta este sábado en que se estrena la película, Jorge Luis Sánchez debió esperar 12 años para ver realizado su sueño, y Cuba para homenajear al más grande de sus músicos, Benny Moré.
“Me demoré el tiempo que tenía que dilatarme para hacer la película” que se titula “El Benny”, dice Sánchez, de 46 años, en referencia a la madurez que logró en el tema durante los 12 años de espera, como excusándose a sí mismo por la frustración y desesperación.
Cuando puso el punto final al guión, en 1994, Cuba estaba en el punto más bajo de una crisis económica que casi paralizó la industria cinematográfica.
El proyecto tenía dos grandes inconvenientes: la falta de recursos y el inaccesible pedestal de uno de los grandes dioses de bronce de la música cubana, que tan sólo rozaron dos documentales y una cinta rodada en México.
El músico
Bartolomé Moré (1919-63), el Benny, fue compositor, cantante y director de orquesta; dominó con mucho éxito todos los géneros de la música cubana en medio de una vida intensa, de excesos.
En 1996 el dramaturgo Abrahan Rodríguez revisa y enriquece el guión de Sánchez, pero la vida le jugó una mala pasada, murió antes de ver la película realizada.
“No es un musical; es una tragedia de un hombre que fue músico”, dice el director, pariente él mismo de Moré, quien recopiló una larga lista de testimonios.
Tampoco es una tragedia cualquiera: “Una película sobre Benny Moré tenía que ser grande”, consideró.
“El Benny”, nombre final de un proyecto que se llamó inicialmente “Divina Desmesura”, como la vida misma del músico, o “El Bárbaro del Ritmo”, es la ópera prima en largometrajes de ficción de Sánchez, hasta ahora realizador de documentales y asistente de dirección de Fernando Pérez (Cuba), Fernando Birri (Argentina) y Jaime Humberto Hermosillo (México).
Un gran reto
El gran reto fue resucitar la Cuba de los años 40 y 50 y la música del Benny en otra voz, pues sus grabaciones monofónicas y con tecnología de la época no tenían la calidad necesaria para una película.
Así Sánchez y el director musical, el experimentado y minucioso “hasta la pesadez” Juan Manuel Ceruto, se dieron a la tarea de buscar “la voz”, que apareció en el trovador y bohemio santiaguero Juan Manuel Villi. “Todo se grabó desde cero” (42 canciones), afirma Ceruto, quien invitó a Juan Formell, director de los Van Van, a escribir una pieza para la película, y logró que Chucho Valdés interpretara otra al piano.
La voz real de Moré sólo se escucha al final, en la canción “Soy Campesino”, del fallecido compositor Zenén Suárez, en cuya interpretación interviene también el grupo Orishas. El Benny es interpretado por el actor de teatro Renny Arozarena, quien tuvo que bajar notablemente de peso y estudiar psicológica y físicamente al músico.