Variedades

La marcada carrera de Laura Bozzo


La presentadora peruana de televisión Laura Bozzo, quien el viernes fue condenada a cuatro años de “prisión suspendida”, ha desarrollado una carrera marcada por el éxito internacional y el escándalo por sus vínculos con el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos.
“La ejecución de la condena --de prisión-- se suspende condicionalmente por el plazo de tres años, bajo el cumplimiento de reglas de conducta, como no ausentarse del lugar de residencia sin previa autorización del juez,” señala el dictamen judicial, que además indica que deberá pagar una reparación civil a los agraviados y a favor del Estado.
Bozzo, que escaló en una década del virtual anonimato hasta el gran éxito televisivo internacional, durante un proceso judicial promovido por un tribunal anticorrupción fue declarada cómplice de los delitos de peculado (mal uso de fondos públicos) y asociación ilícita para delinquir.
La criticada abogada de los pobres
Nacida en Lima, donde estudió y fue profesora de Derecho en varias universidades, la autodenominada “abogada de los pobres” es duramente criticada en su país por presentar en su programa polémicos casos protagonizados por peruanos provenientes de los sectores sociales menos favorecidos y con poca educación.
Bozzo niega, sin embargo, hacer escarnio y sacar provecho del dolor ajeno con sus “casos humanos”, uno de los cuales llevó a hacer que sus invitados lamieran las axilas de un hombre sudoroso a cambio de dinero.
Divorciada y madre de dos hijas, la presentadora, de 55 años, ingresó en 1993 a la política, al convertirse en concejala de la Municipalidad de Lima, al lado del alcalde Ricardo Belmont, un experimentado hombre de la televisión que le ofreció su primer programa de entrevistas.
En 1997, la cadena Panamericana Televisión la contrató para conducir un “talk show” sobre dramas personales y, un año después, condujo para América Televisión, el canal más importante en Perú durante la década pasada, el éxito internacional “Laura en América”.
Bozzo, reconocida por su franqueza al hablar, afirma que debe su éxito a su estilo “agresivo y loco”, que atribuye a su herencia italiana.
Tomó partido
En esa etapa, fundó la organización Solidaridad Familia, para ayudar a sus invitados, y tomó público partido por el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), del que elogió su lucha antiterrorista y sus acciones durante la guerra de 1995 contra Ecuador.
Su admiración por el ex mandatario, ahora en libertad condicional en Chile a la espera de ser extraditado a Perú, se vio eclipsada, sin embargo, por los saludos y besos que enviaba a Montesinos en las emisiones de su programa.
Bozzo confesó, durante el proceso en el que ha sido hallada culpable, que se enamoró “como una adolescente” de Montesinos y dijo que nunca supo “las cosas terribles” que produjeron la caída del régimen fujimorista y llevaron al ex asesor a prisión.
Su inocencia fue negada, sin embargo, por la empresaria Matilde Pinchi, quien declaró que la presentadora recibió tres millones de dólares por apoyar la reelección de Fujimori, acusación que finalmente fue desestimada por el tribunal por falta de pruebas.
Se adueña de audiencia hispana
Bozzo concretó en el año 2000 su paso a la cadena internacional Univisión, lo que le permitió adueñarse de la audiencia hispana en EU y de varios países latinoamericanos.
Al año siguiente, sin embargo, se le inició el proceso por presunta corrupción y fue recluida en arresto domiciliario en su estudio de televisión de Lima, desde el que siguió emitiendo su exitoso programa.
La orden judicial fue levantada en julio pasado y el proceso transcurrió en medio de las confesiones de Bozzo de sólo ser culpable de haberse enamorado, pero sin recibir un dólar de la mafia “montesinista”.
Hace dos meses sufrió un serio revés, cuando Telemundo anunció la finalización de su contrato, aunque la presentadora ha expresado su intención de migrar al mercado mexicano.