Variedades

En la Cinemateca Cine y revolución

* Dos documentales de importancia histórica y estética en la cinematografía nacional, valorados más allá de los objetivos propagandísticos por los que fueron creados

En la historia del cine nicaragüense hay dos películas fundamentales por su importancia histórica: “Patria libre o morir” y “Victoria de un pueblo en armas”. Largometrajes documentales financiados por el FSLN y los comités de solidaridad internacional de Nicaragua que a finales de los años setenta contribuyeron para filmar la lucha del pueblo nicaragüense contra la dictadura de Somoza y que fueron la base del naciente cine nacional en nuestro país.
“Patria libre o morir”
Al inicio de “Patria libre o morir”, un cartel sobre la pantalla aclara que “es una película sobre el Frente Sandinista de Liberación Nacional”, y efectivamente no pretende ser otra cosa, sino un excelente material de propaganda, que retrata con maestría las penurias sufridas por el pueblo nicaragüense en las más de cuatro décadas bajo la sombra de los Somoza, al igual que hace un recorrido por las distintas etapas de lucha de la población, desde las primeras intervenciones estadounidenses hasta los últimos momentos de la insurrección. Dirigida por los costarricenses Víctor Vega, Antonio Iglesias y financiado por la productora costarricense Istmo Film, este documental inicia con un collage de fotografías de la destrucción provocada por los bombardeos de la GN en Estelí, mientras escuchamos de fondo sonoro a una mujer, señalando que a nuestro país no se le puede llamar simplemente por su nombre, sino como “el pueblo crucificado de Nicaragua”.
Posteriormente nos vamos a una de las últimas declaraciones del ex presidente Anastasio Somoza Debayle culpando a los insurgentes de las consecuencias que pueda sufrir la población, y en pantalla dividida, vemos esas consecuencias: fosas comunes, cadáveres tirados a la orilla de los caminos y los miembros de la GN reprimiendo a la gente en la calle.
A través de un rudimentario sistema de diapositivas, la narración en “off” hace un recuento de la historia de lucha del pueblo de Nicaragua, además de explicar la instauración de la dinastía de los Somoza como consecuencia de la política norteamericana hacia Nicaragua empezada desde la época de Walker, mientras el entonces guerrillero Edén Pastora compara a Tacho con Mussollini cuando el líder fascista italiano estaba convencido de que no pasaba nada en su país y afirma que el ex presidente de Nicaragua es el último infante de marina estadounidense, porque “piensa en inglés y actúa como un ejército de ocupación”.
Además de esta intervención, este documental tiene otros interesantes momentos como ver al sacerdote católico Gaspar García Laviana instruyendo a un grupo de guerrilleros en el uso de morteros de guerra o la celebración de una misa por parte del cura y también poeta Ernesto Cardenal, en medio de la montaña.
“Patria libre o morir” fue un documental realizado con las dificultades y limitaciones de un trabajo clandestino. Esa precariedad de recursos se nota en el material de archivo utilizado, poco y en mal estado, así como la utilización de fotografías publicadas en los diarios de la época. Pese a ello, la sinceridad y la convicción de sus realizadores se siente en el material fílmico, dirigido con aplomo y sin llegar a ser la propaganda tan burda que uno esperaría de un trabajo con objetivos específicos.
“Victoria de un pueblo
en armas”
La cinta “Victoria de un pueblo en armas”, por el contrario, fue realizada en los primeros meses del derrocamiento de Somoza en julio de 1979. Un trabajo realizado por cineastas de muchas nacionalidades, organizados algunos en la Brigada de cine de guerra “Leonel Rugama”, quienes eran los encargados de filmar la lucha desde el Frente Sur y posteriormente se convirtieron en la génesis del Instituto Nicaragüense de Cine (Incine).
Este documental, al igual que “Patria libre o morir”, sigue su misma estructura visual y temática, haciendo una crónica histórica de los sucesos que han posibilitado la realización de una revolución en Nicaragua. Algo muy interesante que incluyen es la utilización de imágenes de los primeros desembarcos de marines en el país, los noticiarios de la época de Somoza y otros materiales de archivo, el cual es un contrapunto irónico dentro de la narración, igual a una emisión radial que invita a visitar Nicaragua “país altamente turístico”, en momentos que la guardia somocista arremetía con fuerza contra la insurgencia.
Así mismo, encontramos imágenes inéditas de la ofensiva final y de la llegada a la plaza de guerrilleros y los miembros de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, además de entrevistas a comandantes antes de su muerte, como Iván Montenegro y Germán Pomares, éste último explicando la toma de la casa de Chema Castillo.
Ambos documentales son excelentes trabajos, pero sobretodo son una vívida crónica visual de esos años convulsos a finales de la década de los setenta en nuestro país.
“Patria libre o morir” y “Victoria de un pueblo en armas” se presentan hoy miércoles en la Cinemateca Nacional a partir de las 6 y 30 de la tarde.