Variedades

Fotografías inéditas de Marilyn Monroe

El libro se cierra con reproducciones de las dos agendas personales de Marilyn, en las que se puede constatar quiénes eran las personas más cercanas a la actriz

España/EFE
Una veintena de fotografías de la actriz Marilyn Monroe se publican por primera vez en el libro “Marilyn íntima”, del español Víctor Fernández, que profundiza en aspectos poco conocidos del mito cinematográfico, de cuyo nacimiento se cumplen ahora 80 años.
Las fotografías inéditas, así como los objetos reproducidos en el libro, proceden de los fondos de la coleccionista española Maite Mínguez Ricart, considerada una de las más importantes del mundo sobre la protagonista de “Con faldas y a lo loco” (“Some like it hot”), de Billy Wilder, que reúne más de 200 piezas, entre objetos, fotografías y documentos.
Víctor Fernández señaló a EFE que parte de las fotografías inéditas que hoy posee Maite Mínguez fueron adquiridas en una subasta promovida en Christie’s en 1999 por los herederos de Marilyn Monroe.
El primer capítulo de la obra “Álbum personal” se abre con una de las fotografías más sorprendentes, una Marilyn Monroe --entonces Norma Jeane Baker-- recién nacida, en la que con toda probabilidad es su primera foto”, según apunta Fernández.
La propia actriz anotó tiempo después en el reverso la frase de su puño y letra: “Yo, cuando era muy pequeña”.
En otra instantánea de su archivo personal, fechada en 1931, aparece junto a un niño y la anotación correspondiente de la actriz: “Mi primer novio, Léster Bolender, y Norma Jeane con cinco años”.
En siguientes páginas se suceden varias fotos nunca publicadas de Norma Jeane a los nueve años --coloreada a mano--, a los 13 años junto a sus compañeras del Emerson Girl’s Glee Club de Los Ángeles (1940), o en 1945 vestida de azafata de aviación para la campaña publicitaria de Douglas Airview. Al dorso de una foto panorámica de 1941, en la que figuran todos sus compañeros del Emerson, se puede observar el primer autógrafo conocido de Norma Jeane Baker.
Entre los documentos seleccionados, Víctor Fernández destaca un recorte del “Radioplane Static Magazine”, que es la primera revista conservada en la que se habla de la actriz, un contrato de trabajo en el que figura como inspectora de paracaídas (1944-45) o una invitación para la boda con su primer marido, Jim Dougherty.
En la parte central del libro, publicado por RBA, se reproducen algunos vestidos de la colección de Maite Mínguez junto a fotogramas de las películas en las que los utilizó: “A ticket to Tomahawk (1949), de Richard Sale; “Love Nest” (1951), de Joseph Newman: “No estamos casados” (“We’re not married”) (1952), de Edmund Goulding; “Niebla en el alma”(“Blash by night”) (1952), de Roy Ward Baker; “Cómo casarse con un millonario” (“How to marry a millionaire”) (1953), de Jean Negulesco, o “La tentación vive arriba” (1955), de Billy Wilder.
Otro de los apartados del volumen da cabida a varios objetos (un cáliz, unos guantes, dos vasos con las iniciales MM y AM, o uno de los escasos autógrafos firmados por la actriz como Marilyn Monroe Miller), que remiten a su enlace con el dramaturgo Arthur Miller.
El libro se cierra con reproducciones de las dos agendas personales de Marilyn, en las que, en palabras de Fernández, se puede constatar quiénes eran las personas más cercanas a la actriz desde que fijó su residencia en el 12.305 de Fifth Helena Drive de Los Ángeles.
En una fotografía tomada en el dormitorio de Marilyn el día del descubrimiento del cadáver se aprecia una de esas agendas.
El autor apuesta que la llamada agenda negra era la de uso personal, mientras que la agenda verde era utilizada por su jefa de prensa, Pat Newcomb.
Hay escasas referencias familiares en las dos libretas, contactos con tres de los directores con los que trabajó: Negulesco, John Huston y George Cukor y ausencias reveladoras, como las de Billy Wilder o los hermanos John y Robert Kennedy.