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"El Código Da Vinci"


Cannes, Francia/AFP -El Festival de Cannes se abrió ayer en medio de una constelación de estrellas y desplegando sus galas de inauguración para la película "El Código Da Vinci", demolida por la crítica tras ser proyectada la víspera en primicia para la prensa.
La película fue recibida con un silencio glacial, sólo roto por algunos silbidos, el martes por la noche en el preestreno mundial para la prensa en Cannes, y con una catarata de críticas negativas, cuando no demoledoras.
“Todo ese ruido para esto", comentaban en sustancia diversos espectadores al terminar la proyección. Por su parte, un periodista español calificó el filme de "mucho menos que una serie B".
El periódico especializado Variety escribió que "Ron Howard y el guionista Akiva Goldsman conspiraron para sacarle todo el placer al melodrama, ofreciendo al público una película opresivamente charlatana".
"El resultado es quizá lo mejor que podían esperar sus críticos", agregó el diario de referencia del mundo cinematográfico, que estima, sin embargo, que los resultados de taquilla del filme pueden batir récords, dadas las expectativas que ha creado.
Precedida de una campaña publicitaria cuidadosamente preparada, la película, como la novela de Dan Brown, sostiene la tesis de que Jesús y María Magdalena tuvieron hijos, que aún hay descendientes suyos y que la Iglesia Católica ha conspirado durante dos mil años para ocultarlo, por lo que provocó polémicas y protestas entre los católicos.
La Signis, asociación de profesionales católicos del cine, no ocultaba su satisfacción el miércoles ante la mala acogida que le reservaron los críticos.
"No hay en la película nada por lo que ofuscarse ni por lo que flagelar a un miembro del Opus Dei", declaró Marc Aellen, secretario general de la Signis, aludiendo con humor a las escenas de autoflagelación que aparecen en la película.
"El Código Da Vinci" resta credibilidad a las tesis del libro hostil a la Iglesia Católica, por lo que "las iglesias no deben temer su grandilocuencia, que la hace risible", agregó.
Por su parte, el director y los actores de la película insistieron el miércoles en Cannes en que se trata de una "ficción" y que el debate es positivo.
En conferencia de prensa, Ron Howard y la mayoría de sus actores, entre ellos Tom Hanks, insistieron en la misma idea de que la película es un entretenimiento, pero que la discusión es positiva y que corresponde a los "espectadores llegar a sus propias conclusiones".