Variedades

Murió Soraya

* Hace apenas unos meses lanzó su último trabajo “El otro lado de mí”, con éxitos como “Llévame” y “Cómo sería”

La cantante colombiana Soraya, ganadora de un Grammy Latino al “Mejor álbum de cantautor” en 2004, quien padecía un cáncer de mama desde hace unos años, murió el martes en Miami (EU), informaron fuentes de su casa de discos en Colombia.
La autora de “Casi” y “De repente”, entre otros éxitos, falleció en un hospital de Miami a los 36 años, tras luchar infructuosamente contra la enfermedad que le fue diagnosticada en 2001.
La artista, que perdió a su madre, una abuela y una tía materna también por cáncer de mama, lanzó hace apenas unos meses su último trabajo, “El otro lado de mí”, con éxitos como “Llévame” y “Cómo sería”, recordaron fuentes discográficas.
Las fuentes rememoraron cómo la artista regresó en 2003 a los escenarios, “aparentemente recuperada”, con el álbum “Soraya”, que “representó una celebración a la vida” y le hizo ganar el Grammy Latino al “Mejor álbum de cantautor” en 2004.
Fue nominada nuevamente al “Grammy Latino” en la categoría de “Mejor álbum pop femenino” y a los “Premios Oye” en la categoría de “Pop latino solista femenina” y un año antes, en 2004, fue nominada a los Premios Billboard a la Música Latina “Espíritu de la esperanza”.
Soraya dedicó los últimos años de su vida a promover programas de lucha contra el cáncer.
Dejó un mensaje de esperanza a seguidores
La cantante Soraya nació en Cali, suroeste colombiano, pero vivió muchos años en Estados Unidos y antes de su partida dejó un mensaje de esperanza a sus seguidores: “Mi historia física puede llegar a su fin, pero estoy segura que la que existe en el corazón de ustedes seguirá presente por la eternidad.
Confío en que mi existencia dejará huella en la vida de ustedes beneficiando en un futuro a muchas mujeres”, señala la carta publicada en los últimos días en su página de Internet.
Agrega que confiaba, además, en que “la luz de mi vida iluminará la de muchas familias más”.
En el mensaje de despedida agradecía a sus fanáticos “por abrir sus corazones a mi música, sin sus oídos mis canciones serían sólo un sueño. Mi arte ha sido siempre por ustedes y para ustedes.
Espero que les permita sentir, pensar, apreciar, cuestionar, añorar y, sobre todo, amar”.
“No hay dolor en vano, porque la esencia de la vida consiste en trascender en los demás y en regalar el valor de mi experiencia y de mi lucha para hacer de sus días un mejor existir”, anotaba en su mensaje.
Y admitía que si bien “aún no alcanzamos la meta”, confiaba, asimismo, que “día a día estamos más cerca de ella”.
No es una batalla perdida
Revelaba, igualmente: “Hoy no pierdo esta batalla, porque sé que lo que he luchado no es en vano, si no que ayudará a vencer una batalla mayor, la de la detección temprana y prevención de este terrible mal”, el cáncer que le aquejaba. También invitaba a sus fanáticos “a seguir con nuestra misión”, y advertía que había que entender “la oportunidad” de “prevenir un enemigo que puede acabar con tu vida”.
“¡No se dejen vencer! Hay mucho camino que recorrer y esta lucha vale la pena”, señaló en las últimas líneas.