Variedades

El punto del bacanal

Punto Zero es uno de los bares de moda en la capital, así que “sacrificamos” unas horitas de nuestra noche del viernes para ver cuál es el menú bacanalero del local

Pasadas las diez de la noche de un viernes, es casi obligatorio buscar vida en los bares, pero como estamos comenzando el año en esta gira, optamos por un ambiente relax para calentar motores al suave, así que nos fuimos a Punto Zero, ubicado en el corazón de la zona a la que ahora se le conoce con el mismo nombre.
Ambiente tranquilo, unas cuantas “heladas” para entrar en calor, algunas caras conocidas --otras no tanto, pero ya luego de dos rondas “prixes”--, todo listo para una noche prometedora.
En este bar que abrió hace poco más de un mes, a las once de la noche la cosa se pone buena: casa llena y música agradable que te permite hasta una buena platicadita.
Además, una de las ventajas es que, al menos esa noche, dominábamos la concurrencia los que ya desde los 25 dejamos de cumplir años y que huimos de ciertos lugares frecuentados por la nueva camada del bacanal.
La decoración del bar es sencilla, pero de buen gusto. En una de las paredes se exhibe una bonita colección de fotografías tomadas por dos de los socios que en “su otra vida” trabajan como foto reporteros.
Los puntos claves
En Punto Zero, dependiendo de los propósitos de la noche, podés elegir tu ubicación. Para los hombres en “plan pesca”, nada mejor que la barra para chequear de largo a su presa en potencia. Las mujeres y grupos mixtos prefieren las mesas de afuera, así observan quiénes entran y el movimiento de la zona, que es uno de los puntos claves de Managua. Para las parejitas, aprovechar la tenue luz del interior del local es lo idóneo.
A diferencia de otros sitios, en Punto Zero era la una y media de la madrugada y había quórum, los parlamentarios del party sesionaban sin problemas y aprobaban todas las mociones “de una ronda más” con unanimidad y sin cabildeo alguno, ¡una maravilla! Por lo pronto los dejamos con las imágenes de nuestra visita.