Variedades

A subasta un Datsun de 1937

* Último auto de primera producción industrial japonesa, uno de los carros más antiguos del mundo

Nueva York/EFE
Un modelo de 1937 de la marca Datsun --la actual Nissan-- que pasa por ser el último superviviente de la primera producción industrial de autos japoneses será subastado a fines de mes en el estado de Nueva York.
El auto, que conserva los neumáticos entre sus partes originales, se pondrá a la venta el 31 de enero en la casa de subastas Cohasco, en la ciudad de Yonkers (Nueva York), por un precio inicial de entre 225.000 y 275.000 dólares.
“Se trata del único sobreviviente del primer mes de la producción masiva y moderna de coches en Japón”, dijo a EFE Bob Snyder, portavoz de la casa de subastas, que dijo que “fue el auto con el que se inició la Segunda Guerra Mundial”.
En el verano de 1936, los japoneses, que ya estaban en guerra con China, adquirieron sigilosamente una factoría de coches Graham-Paige, un importante fabricante de autos estadounidenses que estuvo ubicado en Lafayette, estado de Indiana, hasta su desaparición en 1940.
Los equipos y técnicas de avanzada en la manufactura de vehículos de Graham-Paige fueron trasladados a la empresa japonesa Datsun, actualmente Nissan, en noviembre de 1936, y ya para enero de 1937 comenzaba la era de la producción masiva de coches en Japón.
Velozmente, Datsun comenzó a desempeñar un importante papel en la historia mundial.
Tras el ataque de Japón al buque cañonero Panay de los Estados Unidos, en diciembre de 1937, el presidente de EU, Teodoro Roosevelt, canceló los contratos con Graham-Paige, furioso porque habían transferido tan avanzada tecnología de producción en masa a Datsun.
En contrapartida, Datsun cambió sus operaciones de fabricación de coches a la de aviones, camiones militares y motores para barcos lanzatorpedos.
De hecho, Japón había decidido comenzar la producción masiva de autos en parte porque las fábricas de coches podrían convertirse fácilmente en fábricas de aviones.
Una joya
El auto que irá a subasta, de color gris, tiene grabado en el chasis la fecha “enero 1937” y la marca “Datsun/Nissan”, y según Snyder el número del motor es el de un antiguo Dat, el modelo que precedió al Datsun, fabricado entre 1917 y 1926.
Está “virtualmente completo”, según se describe en el catálogo de la subasta, y fue puesto en marcha periódicamente entre 1958 y 1970 por quienes han sido sus tres dueños. Su actual propietario lo condujo por última vez en 1994.
Documentos que trazan la historia de propiedad del coche indican que su primer dueño fue probablemente un acaudalado japonés, y que su primer propietario aparecido en el registro es el teniente coronel de la Fuerza Aérea estadounidense Henry Wheelhouse.
“Se dice que él descubrió el auto alrededor de 1958, cuando estaba en Japón, y que al marcharse a EU, en 1960, lo vendió a un amigo piloto de la Fuerza Aérea de EU”, relata Snyder.
Wheelhouse pintó el auto de color rojo en un taller mecánico de Itazuke (Japón), pero “cuando fue a registrarlo las autoridades le dijeron que debía cambiarlo, ya que en Japón los únicos vehículos que pueden ser rojos son los camiones de bomberos”, dijo Snyder.
El coche fue inmediatamente pintado de azul y registrado bajo el nombre del teniente coronel estadounidense.
El tercer dueño del vehículo, el piloto Rambler Marlin --y de hecho, su último propietario de rango militar--, fue quien lo trajo a EU, en 1965, donde lo pintó de gris, su color original. Tras la muerte de Marlin en 1970, el auto permaneció guardado en un garaje al sur del estado de California, hasta ser redescubierto en 1991.
Una fascinante curiosidad
Según Snyder, esta curiosa historia del auto más antiguo de Japón aún en existencia lo convierten en “una fascinante curiosidad” que de seguro atraerá el interés de los más refinados coleccionistas de automóviles, en particular a los de la marca Nissan.
A su juicio, el valor estimado --cuyo precio de reserva es 195.000 dólares--
es “conservador”, si se tiene en cuenta que se fijó e imprimió en el catálogo antes de que concluyera la investigación sobre la historia de su propiedad y condiciones.
Así, el valor estimado, según Snyder, podría ser de hasta 300.000 dólares.