Variedades

Músicos de película

* Los iconos trascienden la pantalla y llenan taquillas. Todas las películas realizadas en torno a la biografía de un músico, actor o personaje popular (“biopics”) acaparan atención, nominaciones y premios

EFE/REPORTAJES
Joaquín Phoenix (“Gladiator”, 2000) aún no lo tiene muy claro. Su participación como protagonista de “Walk the line” (“En la cuerda floja”) --en la piel del cantante y músico ‘country’ Johnny Cash-- no le ha reportado expectativas acerca de un posible galardón. Sus escuetas palabras pudieran bien ser modestia, “si se utilizara en hacer cine la mitad de la energía y tiempo que se emplea en las promociones y premios, tendríamos mejores películas”. Porque, entre otras cosas, interpretar una ‘biopic’ es uno de los más suculentos platos que se le pueden servir a un actor o actriz.
La prueba de fuego
El tiempo es botón de muestra si revisamos la interminable lista de películas que han recreado --a veces del modo más fiel posible-- las biografías de personajes populares (actores, músicos, boxeadores...). Un elevado porcentaje de ellas han sido ‘prueba de fuego’ para muchos principiantes o veteranos. Pues todas estas cintas han sido un tributo particular de un arte a otro.
El actor Joaquín Phoenix defendía la complejidad de su personaje (Johnny Cash) como si de un desafío se tratara, “un personaje complejo que, viniendo de la nada, supo encontrar su propia voz para expresarse”. Por lo que, el desdoblamiento y la empatía son de obligado cumplimiento si uno quiere sonar verosímil. El problema se sigue encontrando en el tradicional encasillamiento tras haber realizado uno de estos papeles tan golosos.
Cronológicamente, el triunfo más cercano del que se tiene constancia es el de “Ray” (2004). Filme cercenado alrededor de la convulsa trayectoria de uno de los mejores del ‘rhythm and blues’ americano, uno de los estandartes de la música ‘motown’: Ray Charles.
Jamie Foxx fue el encargado de ponerle rostro y tipo. De hacer verídica la interpretación a piano y por ende, de revivir algunos de los gestos más populares del mundo de la música. Foxx se llevó el Oscar (además de lograr la cinta otro Oscar por sonido) tras granjearse un Globo de Oro al mejor actor. El filme de Taylor Hackford consiguió aupar el currículo de Jaime, quien confesó que “la idea no era parecerme a Ray Charles, sino convertirme en él en el preciso instante en que el director gritase ‘acción’ desde el primer día del rodaje”.
Cambiar de registro
Ese mismo año, el actor Kevin Kline encarnaba a un tierno Cole Porter en “De- Lovely”. La cinta de Irwin Winkler coronó el Festival de Cine de Cannes, fue nominado a los Globos de Oro, a los Grammy y se llevó un premio Satellite al mejor director- producción. La vida de Cole Porter (1891-1964), una de las grandes figuras del jazz con temas tan célebres como “Begin the Beguine”, “So in Love”, “Every Time We Say Goodbye”, “I Hate You Darling” o “Night and Day”, encontró un hueco amplio al incluir en su reparto a músicos actuales de la talla de Alanis Morissette, Robbie Williams, Natalie Cole, Sheryl Crow, Elvis Costello y Diana Krall, entre otros.
Frankie Lymon, eterno adolescente del duduá y el ‘doo wop’, aterrizaba de la mano del director latino Gregory Nava, en 1998, con “Why do fools fall in love?”. En su reparto apenas conocido despuntaba ya la actriz Halle Berry (“Catwoman”, 2004) en esta historia acerca de las grandes conquistas, amores y desamores del que cantara “I´m not a juvenile delinquent” junto con The teenagers, allá por la década de los 50. Un ALMA en la categoría de mejor director latino y un Acapulco Black Film fueron los premios que obtuvo, al margen de dos nominaciones más.
Nunca antes nadie pudo ser tan similar, pero Angela Bassett redondeó la cuadratura del círculo con “What’s love got to do with it”. La actriz estadounidense suplantó a Tina Turner en esta película de 1993 --junto a Laurence Fishburne en el papel del ínclito Ike-- por la que se apoderó de un Oscar de Hollywood a la mejor actriz.
Después de varios años en los que protagonizó personajes de esposa y de mujer elegante, Bassett tuvo la oportunidad de cambiar totalmente de registro al serle propuesto el papel de la célebre y controvertida cantante en un filme basado en su vida y sus conflictivas relaciones con su marido, Ike.
Según ha contado la actriz, el rodaje de “What’s love got to do with it” no fue fácil, especialmente las escenas de conciertos, en las que tuvo que bailar horas seguidas con altos tacones, y las de las violentas peleas entre los personajes de Ike y Tina.
‘Biopics’, un género
Dennis Quaid y Winona Ryder se encargaron de alumbrar las sombras de la relación precoz que mantuvieron el pianista de rock and roll, Jerry Lee Lewis, y la menor Myra Gale. “Great Balls of fire” (1989) fue un triunfo de taquilla a la medida de “La Bamba” (1987). Este último film, con el título de la famosa canción, recreaba los últimos momentos de Ritchie Valens.
Por su parte, el ex jugador de fútbol americano, Forest Whitaker (“Ghost Dog: The way of the samurai”, Jim Jarmusch) alcanzó la fama gracias a su trabajo en la película “Bird”, dirigida por Clint Eastwood en 1988. En ella interpreta al músico de jazz Charlie Parker, papel por el que consiguió el premio al mejor actor en Cannes. La cinta fue galardonada también con el Oscar al mejor sonido, junto con otros seis premios más y seis nominaciones.
Charlie “Yardbird” Parker fue uno de los saxofonistas más respetados del género, con piezas del calibre de “Round Midnight”, “A Night in Tunisia”, “April In Paris” o “I’m In The Mood For Love” como ‘singles’ que hicieron de él una referencia imprescindible en la década de los 40.
Algo más indolente, irreverente y frenética fue la vida de Sid Vicious. Carismático miembro de uno de los grupos que diseñaron el punk británico, Sex Pistols, Sid tuvo el perfil del actor Gary Oldman (“Drácula”, 1992) como el indomable músico. La cantante Courtney Love, al final, no pudo encarnar al personaje de su compañera Nancy Spungen y se tuvo que contentar con un papel secundario.
Oldman se convirtió por obra y gracia de este ‘biopic’ en nominado como la mejor promesa por los premios Nafta. La cinta. “Sid and Nancy” logró otras cuatro nominaciones tras su estreno en 1986.