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Una historia de amor para cambiar mentalidades


NUEVA YORK/AFP -Con sus dos vaqueros protagonizando una historia de amor bien universal y reconocible, "Brokeback Mountain" alimenta la esperanza de los defensores de la causa homosexual de que contribuirá a promover la tolerancia en los lugares más recónditos de Estados Unidos.
La película "ha sido bien recibida en el estado de Wyoming (noroeste), mucha gente se ha desplazado para ir a verla, tanto homosexuales como no", explicó Curtis Mork, director de la asociación "Wyoming Equality" ("Wyoming Igualdad").
"Está hecha para gente que no conocen, muestra lo duro que es crecer en un lugar pequeño para gente que se enfrenta a su sexualidad", dijo Mork sobre este territorio, conocido como el "estado cow-boy" y en el que la película ha sido de momento exhibida sólo en forma ocasional.
Wyoming está poblado por ranchos y pequeños pueblos y sirve de escenario a esta historia ambientada cuarenta años atrás.
Desde entonces, "las cosas han mejorado", precisó Mork, cuya organización cuenta con 500 miembros y simpatizantes, aunque siguen produciéndose episodios menores de intolerancia.
Como el que afectó a un vaquero de Lusk -1.000 habitantes- que, cuando apareció la película, habló de su homosexualidad a un diario nacional, lo que le costó un incidente menor en un comercio del pueblo.
Con la popularidad que ha cobrado gracias a sus siete candidaturas a los Globos de Oro y los premios cosechados en la carrera a los Oscars del 5 de marzo, "Brokeback Mountain" devuelve la homosexualidad al primer plano usando la historia de dos personajes representativos de uno de los iconos del machismo estadounidense y sin omitir escenas de sexo.
No es una película militante
Para los críticos, su fuerza reside en que trata emociones que atañen a un público amplio. El director taiwanés Ang Lee insiste en que no ha querido hacer una película militante.
"'Brokeback Mountain' puede tener un gran impacto tanto en taquilla como en la cultura de Estados Unidos, porque habla del amor entre dos hombres, pero sin centrarse demasiado en la cuestión. Es, más que eso, la historia de un amor secreto, de un adulterio", dijo Gitesh Pandya, del sitio de crítica cinematográfica en Internet boxofficeguru.com.
Desde su estreno el 9 de diciembre, ha recibido buenas críticas y ha funcionado bien en taquilla, aunque su progresión dependerá de la de su difusión.
Proyectada al principio en unas pocas salas, actualmente está presente en unas 30 ciudades y en enero llegará finalmente a Wyoming, donde ha sido proyectada ocasionalmente.
Frente a eso, los grupos conservadores y religiosos se muestran inusualmente tranquilos. Ni manifestaciones ante los cines, ni amenazas de boicot, como las suscitadas, por ejemplo, en 1997, cuando la actriz Ellen De Generes anunció en la televisión que era lesbiana.
La cosa se ha limitado a unos pocas artículos airados, como el de Robert Knight, director de "Women Concerned for America" ("Mujeres preocupadas por Estados Unidos"), que escribió que "'Brokeback' es lo máximo en la guerra contra la moralidad liderada por Hollywood".
“Un instrumento de perdición”
"Los homosexuales esperan que esta película 'cambiará las mentalidades'. Yo lo veo de otro modo. Si anima a un sólo chico un poco despistado a mantener una relación sexual con un hombre, entonces será un instrumento de perdición, no de apertura", agregó.
Para Frank Rich, articulista de cultura del New York Times, la calma en los rangos conservadores se explica por "un rápido cambio de clima".
"Y yo predeciría que la gran cuestión 'hollywoodiana' que el diario Los Angeles Times llevaba en su portada -¿puede 'Brokeback Mountain' cambiar los Estados Unidos profundos?- tendrá como respuesta un gran 'sí'".