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Viuda alegre recibe apoyo de Bush en litigio por rica herencia

Anna Nicole Smith tenía 26 cuando en 1994 se casó con un multimillonario de 89 años Un año después de la boda, su esposo murió y Smith afirmó que su esposo le había prometido la mitad de su fortuna valorada en unos 1.600 millones de dólares

Washington/EFE
La despampanante ex Chica del Año de Playboy y celebridad de TV Anna Nicole Smith perdió la abundancia de sus curvas, pero ha ganado el apoyo del Gobierno de EU en su batalla en el Tribunal Supremo por la herencia de su difunto esposo.
Smith, ahora de 35 años, tenía 26 cuando en 1994 se casó con J. Howard Marshall, multimillonario de 89 años a quien había conocido en un "club para hombres" de Texas, donde ella bailaba semidesnuda.
Un año después de la boda, Marshall murió y Smith -cuyo nombre real es Vickie Lynn Marshall- afirmó que su esposo le había prometido la mitad de su fortuna valorada en unos 1.600 millones de dólares.
E. Pierce Marshall, el hijo de Howard, presentó una querella y logró que un juez y un jurado del Estado de Texas privaran a Smith de la herencia.
Mientras continuaba la batalla judicial, Smith cultivó una peculiar fama nacional con un show de televisión en el cual exhibía comportamientos escandalosos, hablaba como si estuviese constantemente bajo la influencia de alguna substancia más o menos legal, y departía con invitados de variada extravagancia.
En 1996, en un tribunal federal en California que se ocupó del caso cuando Smith se declaró en bancarrota bajo una ley federal, prestó más atención a los reclamos de la viuda exhibicionista y celebridad de un "reality show".
Un tribunal de bancarrotas decidió que Smith tenía derecho a 474 millones de dólares del legado de Howard Marshall, y más tarde un juez de distrito federal redujo la asignación a 88,5 millones de dólares por concepto de indemnizaciones de parte de Pierce Marshall.
“Buenas intenciones”…
El juez David Carter tuvo en cuenta los generosos regalos de dinero en efectivo, bienes raíces y joyas que Howard Marshall había dado a Smith, y por ello determinó que el magnate siempre tuvo intenciones de darle a la mujer que alegró su año final enormes cantidades de dinero, aunque por lo que parece la única que escuchó la expresión de esas intenciones fue Smith.
El año pasado, un Tribunal de Federal de Apelaciones en San Francisco rechazó el dictamen de Carter, y sostuvo que sólo los tribunales del Estado de Texas tienen jurisdicción en el caso.
Los abogados de Smith apelaron a la instancia superior, que es el Tribunal Supremo de EU, donde se escucharán los argumentos el 28 de febrero.
Aquí es donde entró en la disputa la Administración del presidente de EU George W. Bush, cuando el procurador general Paul Clement indicó que desea argumentar junto con los abogados de Smith en la audiencia de febrero.
Pero el interés de la Administración Bush en el asunto nada tiene que ver con el reclamo de Anna Nicole Smith sobre parte de la fortuna de su difunto esposo, sino se refiere a las jurisdicciones.
La Administración Bush apoyará los argumentos en el sentido de que se trata de un caso de bancarrota y sí corresponde la jurisdicción de los tribunales federales.