Variedades

Mozart, una vida breve y fecunda, pero fuente de muchos mitos

Un creador precoz y rápido que no dejaba de componer, ni de día ni de noche

VIENA/AFP - Wolfgang Amadeus Mozart, amado "por los dioses" y los hombres por su música armoniosa y profunda, tuvo una intensa y breve vida, pero contrariamente a los mitos, este genio precoz era un gran trabajador que vivió con holgura y murió a los 35 años, pero no envenenado ni ignorado.
El 250ª aniversario de su nacimiento en Salzburgo --obispado independiente de lengua alemana que posteriormente fue anexionado a Austria--, el 27 de enero de 1756, será celebrado con numerosas manifestaciones tanto en Austria como en Europa.
Y es que Mozart pasó casi un tercio de su corta existencia viajando por las principales capitales del Viejo Continente, desde Roma a París, sin olvidar Praga o Viena.
Un niño prodigio
Séptimo hijo de Leopoldo y Ana María, el pequeño Wolfgang se reveló desde su más tierna infancia como un "niño prodigio".
Educado por su padre, un músico también buen pedagogo que después guiaría su carrera artística, a los seis años embelesó con su virtuosismo como intérprete de piano a la emperatriz María Teresa en Viena, para cautivar posteriormente a las cortes de Francia e Inglaterra..
A continuación, Mozart --cuya hermana María Ana también fue una virtuosa del piano-- prosiguió su formación en Italia, país donde consagró su gloria como intérprete.
Sin embargo, también fue un creador precoz y rápido que no dejaba de componer, ni de día ni de noche.
El "Catálogo Kochel" recoge unas 630 obras compuestas por Mozart, desde su minueto para clavicordio de 1761, a su "Misa de coronación", de 1779, hasta llegar al "Requiem", que compuso poco antes de su muerte, en Viena, el 5 de diciembre de 1791.
Según el citado catálogo, su producción fue muy variada e incluye todo tipo de estilos, desde la música de cámara, 27 conciertos para piano, más de 40 sinfonías y, naturalmente, una serie de óperas famosas como "Las bodas de Fígaro", "Don Juan" (1787) y "La Flauta Mágica" (1791).
En 1781 Mozart abandonó Salzburgo para establecerse en Viena, ciudad en la que se casó al año siguiente con Constance Weber, con quien tuvo seis hijos de los que sólo sobrevivieron dos que, a su vez, no tuvieron descendencia.
El compositor pasó sus últimos diez años de vida en la capital austríaca, regalando a la posteridad su extraordinaria música y una serie de mitos totalmente alejados de la realidad.
Ente estos últimos destaca el que se cierne en torno a su muerte, que, según la tesis popularizada por "Amadeus", una obra de Peter Shaffer y una película de Milos Forman, se debió al envenenamiento de su rival, Antonio Salieri.
Su muerte
El musicólogo Gernot Gruber, sin embargo, afirma que la muerte de Mozart se produjo por una enfermedad de riñón o un paro cardíaco sufrido tras un ataque de fiebre reumática.
Asimismo, tampoco fue tratado como un miserable, "sino que tuvo un entierro de tercera clase, normal para la época" para una persona endeudada como fue el austriaco en sus últimos años de vida, sostiene el historiador Gabriele Ramsauer.
Este último precisa que Mozart no vivió en pobreza, sino que "ganó mucho dinero" durante la mayor parte de su existencia, endeudándose al final de la misma por ciertos excesos en su nivel de vida.
El misterio
En cuanto al misterio sobre el lugar exacto de su tumba en Viena, se están llevando a cabo actualmente exámenes de ADN para determinar la autenticidad del "cráneo de Mozart" hallado.
Gruber, por su parte, critica los estudios estadounidenses según los cuales escuchar la música de Mozart nos vuelve más inteligentes.
El musicólogo también sostiene que el retrato de un hombre mofletudo descubierto en 2004 en Berlín y presentado como una de las últimas imágenes de Mozart es falso.
En cualquier caso, como ha asegurado el director de orquesta austríaco Nikolaus Harnoncourt, "la biografía de un hombre como Mozart no explica su música (...) pero como Juan Sebastián Bach y Miguel Angel, su arte es indispensable para la humanidad".