Variedades

“Valió la pena la desvelada”


Rafael Lara

Aunque con menos asistencia de la esperada para el premier, el gigantesco rey Kong llenó las expectativas de la mayoría del público que a media noche del jueves presenció el estreno de su película en Nicaragua, la cual actualmente se exhibe en tandas normales.
“Valió la pena la desvelada. Llenó mis expectativas. Tiene sus cosas diferente con respecto a las otras dos versiones, pero tienen el mismo tópico”, dijo Edwin Salmerón.
Otro espectador la consideró muy buena, “aunque el final no estaba a como me lo imaginaba, con más acción, pero en lo general me gustó mucho”.
Por su parte, Roberto Mendoza comentó: “Excelente el desarrollo, los efectos especiales fueron de primera calidad. He visto las otras versiones, y en comparación con la nueva película las expresiones del King Kong me parecieron totalmente naturales, y parece que estamos viendo a un gorila lomo plateado original. Excelente”.
En general, es un buen homenaje del director Peter Jackson a la película que originalmente se realizó hace 72 años. Si bien tiene muchos elementos fantásticos con sus indígenas estereotipados, contradiciendo las leyes de la física, los cálculos de probabilidades y de la biología, bien se puede decir que es un espectáculo visual y sonoro de 3 horas y 15 minutos.
La primera hora se extiende lentamente, mostrando a Nueva York en medio de la depresión a principios de los 30’s, el viaje de los personajes. Esto viene seguido de la verdadera acción desarrollada entre insectos “extra grandes”, una impresionante estampida de dinosaurios y la espectacular lucha de King Kong contra no uno, sino tres tiranosaurios que pelean por Ann, la mujer que el súper simio caprichoso tiene de entretenimiento.
La partitura musical de James Newton Howard es un elemento preponderante en las secuencias de acción, sin embargo, en busca del melodrama final, la orquestación resulta demasiado suave, restando impacto a la imagen del gorila la batalla en la cumbre del rascacielos.
Una cinta con mucha acción, aunque la sangre es prácticamente un elemento imperceptible sobre la pantalla. Una historia donde la ambición desmedida de los humanos demuestra una vez más su capacidad de destrucción de la naturaleza.