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Jueves de sueños y pesadillas


Rafael Lara

Jueves de sueños y pesadillas
Después de tantas películas de supuesto “terror”, nos viene una producción con demonios, pero con los pies en el suelo, tratando de abordar un aspecto más realista. Por otra parte, tendremos una cinta distribuida por Disney, otra película sobre sueños y esperanzas adolescentes, pero no promete nada novedoso al mundo del cine. Quizá para las nuevas generaciones pueda que lo tenga.
El exorcismo de Emily Rose
Otro exorcismo como los ya vistos, pero la historia del filme da algunos giros inesperados que vuelven más interesante el drama de esta cinta dirigida por Scott Derrickson, que antes tuvo a su cargo “Leyenda Urbana 2”.
Nos narra dos historias paralelas sobre el ahora y el antes. Así veremos a la joven devota católica Emily Rose (Jennifer Carpenter) de tan sólo 19 años, que con muchas esperanzas en el futuro decide dejar la zona rural para cursar sus estudios universitarios.
Repentinamente comienzan a suceder sucesos extraños, y en la soledad de su dormitorio tiene las primeras aterradoras imágenes que la hacen perder la conciencia. Posteriormente los ataques se vuelven más frecuentes y severos.
Sus creencias religiosas le llevan a su parroquia, y junto al Padre Richard Moore (Tom Wilkinson) acuerda realizar un exorcismo.
En esta ocasión la muchacha es presa de las fuerzas malignas y no es capaz de soportar el rito. Es entonces que todo se revierte contra el sacerdote, pues las autoridades policiales le acusan de homicidio.
Este caso basado en una historia real llevó a la Iglesia Católica a apoyar a su pastor, aduciendo la lucha contra el demonio, la ciencia médica en la cual se apoyan las leyes, no cree en espíritus, por lo cual, toman como locos al sacerdote y a su abogada (Laura Linney).
Se dice que la historia se basa en el caso de la joven alemana Anneliese Michel, el cual tomó relevancia por el controversial juicio realizado en 1976.
Sueños sobre hielo
Casey Carlyle (Michelle Trachtenberg) es una joven inteligente y devota de la lectura, hasta que descubre sus habilidades en el patinaje sobre hielo.
Atrapada entre su fantasía de convertirse en campeona del patinaje y su testaruda madre (Joan Cusack), quien la presiona para que entre a Harvard, sólo sueña con ser como las grandes patinadoras profesionales.
Cuando Casey consigue la oportunidad de entrenar con Gen y su entrenadora, su lado más soñador comienza a revelarse contra los deseos de su madre.
Con esto su vida puede cambiar por completo, de la cerebrito de la clase poco popular, a una linda patinadora que con sus giros se gana los aplausos, la admiración del público y muchos enamorados.
Sin embargo, nada es gratis, deberá dejar sus estudios y practicar arduamente para la dura competencia por la medalla de oro.