Variedades

En busca de un sueño

Los 32 participantes subieron al escenario con sus maletas y mochilas en espera de ser uno de los 17 elegidos por los jueces o escuchar el fatal veredicto: “Se va”.

Rafael Lara

Así se desarrolló la apertura del primer reality show nicaragüense, con la semifinal del IV Festival de la Canción Joven 2005, en el cual eligieron a los participantes del programa televisivo “En Otra Onda”, que transmitirá por canal 11 de lunes a viernes, con el impulso de la Secretaría de la Juventud y el patrocinio de EL NUEVO DIARIO, entre otras empresas.
El momento de la verdad
De esta manera, el sábado por la noche se convirtió en el momento de la verdad para estos jóvenes cantantes de todos los departamentos del país, en busca de hacer realidad el sueño de formar una carrera artística.
En emotivas escenas, los resignados tomaron su maleta y se despidieron del resto de concursantes para tomar rumbo a sus hogares con la esperanza de otra oportunidad en el futuro.
Los seleccionados, entre saltos de alegría, sonrisas y hasta lágrimas, abrazaron a sus compañeros con la expectativa de lograr el triunfo de la gran final que se realizará en diciembre.
Los elegidos
Los representantes de Chinandega, Chontales, Estelí y San Carlos fueron eliminados en esta ronda, bajo el escrutinio de los jueces escogidos por su trayectoria y experiencia en el campo artístico, quienes valoraron en los participantes la calidad en expresión corporal, vocalización y dominio escénico.
Los 17 seleccionados fueron Richard Oviedo y Rhina Baltodano, en representación de Masaya; Fresia Gómez, del departamento de León; Ángela Brooks y Kali Boom, de Bluefields; Maycol Ramírez e Ilber Eliezar Ponce, de Nueva Segovia; Itzel Castillo y Betania Aldana, de Matagalpa; Erick Espinoza y Edwin Castro Rivas, de Managua; Ericka Arteaga, de Carazo; Juan Duarte Borges, de Granada; Eliseo Chavarría, de Jinotega; William Calderón, de Rivas; Carolina Huembes, de Boaco; y Paulino Eingran, originario de Puerto Cabezas.
Incomunicados
Los jóvenes pasaron a la casa “Nicaragua Canta”, ubicada en residencial Las Colinas, donde están bajo la tutela de un grupo de 5 profesores que les entrenan en expresión corporal, canto y danza.
Por un período de 45 días estarán reconcentrados sin permiso de salida e incomunicados en ese local, donde se instalaron cámaras que captarán el proceso de aprendizaje, del cual se presentará diariamente un resumen en televisión, a las 7 de la noche y retransmisión a las 9.
“Estarán incomunicados para evitar que se filtre información de cómo va su puntuación, pues cada fin de semana ellos se presentarán en un show evaluativo y desde ahí se irán perfilando los tres ganadores”, nos explicó Juan Francisco Sánchez, quien administrará la casa.
Luego del show del sábado, los seleccionados abrazaron a sus familiares y entre lágrimas se despidieron: “Es muy duro, pero todo este esfuerzo vale la pena. Es algo que siempre he querido y que quiero conquistar, por eso este sacrificio”, nos expresó con voz entrecortada Richard Oviedo, mientras le decía adiós a su esposa.