Variedades

Una predecible comedia romántica


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Al principio de la cinta conocemos a Harry (Jack Nicholson) y Marin (Amanda Peet). Él es un hombre maduro (de 63 ańos), celebrado soltero y exitoso empresario que no acostumbra salir con mujeres mayores de 30 ańos. Marin es, obviamente, una guapa mujer joven que, aún sabiendo que no es más que un eslabón más en la larga cadena de conquistas de Harry, está fascinada por el experimentado hombre. ;


Así, ambos llegan a la casa de playa de la familia de Marin, para pasar solos un fin de semana romántico junto al mar, pero se encuentran con que la madre de Marin, Erica (Diane Keaton), y su tía Zoe (Frances McDormand) ya están en la casa. Contra su mejor opinión, Harry decide quedarse también, y en un momento de pasión con Marin sufre un leve ataque cardíaco. Bajo las órdenes del amable Dr. Mercer (Keanu Reeves), Harry debe descansar en cama, y Marin ofrece la casa de su madre, donde Erica pensaba pasar una temporada escribiendo una obra teatral. ;


Pero para sorpresa de Erica, quien a sus cincuenta y tantos ańos pensaba haber dejado atrás toda posibilidad de romance, tanto Harry como el joven Dr. Mercer empiezan a interesarse en ella. Así, tanto la confusa mujer como el mujeriego Harry deberán analizar sus sentimientos para buscar la felicidad que durante tantos ańos se negaron.;


Suponemos que tocar el tema de romances entre personas de muy distintas edades es doblemente irónico en una película producida por Hollywood, donde cada vez más actrices talentosas llegan a la edad en la que empiezan a perder trabajos que van a mujeres más jóvenes, tal vez con menor talento, pero definitivamente más atractivas para las audiencias modernas. ;


Sin embargo, aunque la directora toca un tema relevante para mucha gente, lo hace tan blanda y parsimoniosamente que el mensaje parece perderse entre los interminables giros del argumento. Aparentemente Meyers está enamorada de sus diálogos (que en ocasiones son realmente chispeantes) y de las actuaciones de su elenco, pero un ritmo más dinámico y un poco de juiciosa edición hubiera mejorado mucho esta película.;


Tal vez las películas previas de esta directora no han sido obras de arte (aunque disfrutamos muchísimo de "The Parent Trap" -ver archivo de Películas del Mes), pero al menos dejaban satisfecho al público, y tal vez hasta lo ilustraban con sus disfrazadas moralejas. ;


Desafortunadamente "Alguien Tiene Que Ceder" bordea en lo aburrido, y carece de suficiente humor para mantener el interés durante más de dos horas de duración. ;


Aún así, lo que funciona es bastante bueno, y desde luego nos referimos a las actuaciones de Jack Nicholson y Diane Keaton. Aunque no sé si "actuaciones" es la palabra correcta, pues parecería que ambos están personificándose a sí mismos, y hasta burlándose de sus imágenes públicas (la mención de los eternos suéteres de cuello de tortuga de Diane Keaton nos parece particularmente apropiada). ;


No hay duda que es un placer ver la interacción de estos intérpretes, y gracias a ello la cinta se salva del tedio absoluto... pero habrá que tener paciencia con el lerdo guión, que tarda demasiado en llegar a la conclusión que todos esperamos. Y, sin revelar demasiado sobre el final, lo encuentro sumamente torpe y conveniente. La desaparición arbitraria de uno de los pretendientes de Erica se siente falsa y forzada.;


El resto del elenco tiene mediano desempeńo. Aunque Amanda Peet me ha impresionado con sus papeles dramáticos (en películas como "Igby Goes Down" y "Changing Lanes"), su participación en "Alguien Tiene Que Ceder" es demasiado ligera y sutil. Sin embargo, es testimonio de su talento el que pueda compartir escenas con Nicholson y Keaton sin ser opacada. Por otro lado, sorprende que Keanu Reeves casi lograra actuar como el blando Dr. Mercer, admirador y pretendiente de Erica.;


Que no se malentienda esto... Reeves nos cae bien, y hemos disfrutado su trabajo en muchas películas, pero hay que aceptar que rara vez "actúa" fuera de su consabido papel de héroe accidental. Y aunque su trabajo en esta cinta no sea tan bueno como el que realizó en "The Gift", al menos hay que darle crédito por intentar. ;


En fin, "Alguien Tiene Que Ceder" es una predecible comedia romántica que al menos intenta llegar más allá de las modestas intenciones de este género. El mensaje que transmite es válido e importante, pero habrá que luchar contra el aburrimiento para llegar a la obvia conclusión de la obra. Las actuaciones ayudan en gran parte a mantener el interés, pero creemos que la misma historia pudo contarse de manera más eficiente. La podemos recomendar con algunas reservas, aunque estamos seguros de que su público objetivo la recibirá con mucho más entusiasmo... supongo que no siempre se puede complacer a todos.;