Variedades

Mujeres rurales siguen reclamando que Gobierno cumpla

En esta sección analizamos los mensajes, acciones y políticas del Gobierno que afectan a las mujeres. Explicamos el alcance y las consecuencias de estas medidas para las mujeres, planteamos alternativas y visibilizamos acciones de incidencia política del movimiento de mujeres. Asimismo, monitoreamos el cumplimiento de compromisos que el Gobierno asume de cara a las mujeres.

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Mujeres nicaragüenses (1999);


Población de Nicaragua: 4.935.559 personas. Mujeres: 2.480.342 (un poquito más de la mitad de la población). Mujeres jóvenes (entre 15 y 24 ańos): 521.989 (2 de cada 10 mujeres nicaragüenses). Mujeres rurales: 1.033.419 (4 de cada 10 mujeres nicaragüenses). Mujeres rurales jóvenes (entre 15 y 24 ańos): 216.122 (2 de cada 10 mujeres rurales).;


Fuente: Compendio estadístico 1990-1999 del Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos. 2001.;


TERMINA EL RECUADRO;


Aunque 4 de cada 10 mujeres nicaragüenses viven en el campo, a menudo su labor y sus aportes a la economía familiar y nacional son invisibilizados y poco valorados por la familia, la comunidad y el Estado. Hasta hace poco, los censos agropecuarios en toda América Latina -Nicaragua incluida- no tenían enfoque de género y el sexo de las personas que se dedicaban a las actividades agropecuarias ni siquiera se indicaba, porque se daba por sentado que sólo los hombres eran verdaderos productores.;


Esta situación ya está cambiando. El Tercer Censo Nacional Agropecuario (CENAGRO), llevado a cabo en el 2001 por el Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), por primera vez en nuestra historia visibilizó a las mujeres productoras. En gran medida, eso se debe a los esfuerzos del movimiento de mujeres, que participó en la elaboración de la boleta. En esta Boletina vamos a presentar algunos de los resultados de CENAGRO, que reflejan la situación de las mujeres rurales.;


Según el CENAGRO, actualmente en Nicaragua existen 199.504 explotaciones agropecuarias, o sea, propiedades donde puede realizarse algún tipo de labor de agricultura o ganadería.;


* 196.909 pertenecen a productoras o productores individuales; * 610, a cooperativas; * 328, a empresas agrícolas; * 45, al Estado; * 22, a comunidades indígenas; * 1.59 tienen otro tipo de posesión.;


CUADRO;


¿Cuántas productoras hay y cuánta tierra tenemos las mujeres?;


Este cuadro nos indica que las mujeres que se identifican como productoras todavía son una minoría: apenas 2 de cada 10 personas que se dedican a la producción agrícola. Pocas personas jóvenes poseen tierra, y las mujeres jóvenes son las que menos propiedades tienen. Aunque ahora los títulos de tierra entregados por la Oficina de Titulación Rural (OTR) son mancomunados -o sea, a nombre de la mujer y el hombre- es bastante difícil que las mujeres obtengan tierra a título individual. El Gobierno no está impulsando ninguna política específica que permitiera a las mujeres rurales convertirse en propietarias. Y el mercado de tierras a menudo no es accesible para ellas, porque las campesinas suelen tener menos dinero, menores posibilidades de obtener crédito para comprar tierras y menor poder de negociación a la hora de efectuar la compra.;


Solamente 3.187 productoras forman parte de alguna organización agropecuaria. Eso significa que ni siquiera 1 productora de cada 10 está organizada. Aunque debemos tomar en cuenta que estas estadísticas no incluyen a grupos y colectivos de mujeres que no tienen que ver con la producción, de todos modos es evidente que la participación es poca, casi dos veces menor que la de los hombres.;


Mujeres sin tierra son una inmensa mayoría;


Las mujeres productoras que aparecen en las estadísticas del CENAGRO son una minoría entre las mujeres rurales: no llegan ni a 1 de cada 10. La mayoría de las mujeres rurales no tienen tierra propia. En algunos casos, ésta pertenece a su pareja o su familia y, en otros, todo el núcleo familiar carece de tierra y tiene que alquilarla o trabajar como obreras y obreros agrícolas.;


Margarita López, de la Asociación de Trabajadores del Campo, de Matagalpa, contó a La Boletina sobre las vivencias de una campesina sin tierra:;


Dońa Isabel Martínez es madre soltera de 4 muchachos. Su familia tenía 2 manzanas de tierra, pero se endeudaron y la perdieron. Pasó de ser productora a ser obrera agrícola. Ella ańora su casa, su patio, sus siembros, sus animalitos, no está acostumbrada a vivir en campamentos. Trabajó en la Finca de San Martín de Caratera, propiedad de los Centeno Roque, quienes les quedaron debiendo el salario. Toda esta gente ha solicitado al Gobierno que se les pague con tierra y el Gobierno ha dicho que primero la finca tiene que pasar a Junta Liquidadora y al Banco Central, para que el Gobierno pueda disponer. El Movimiento de Mujeres del Campo va a dar el seguimiento a esta promesa, porque las mujeres necesitamos tener tierra propia.;


La asistencia técnica y crédito no son accesibles para mujeres y jóvenes;


La tierra es muy importante para las y los campesinos, pero también necesitan de asistencia técnica que les permita producir más y mejor. No obstante, todavía muy pocas personas reciben asistencia técnica y capacitación. Durante el ańo agrícola 2000-2001, de 196.909 productoras y productores, sólo 30.136 personas tuvieron acceso a estos servicios. O sea, la asistencia técnica y capacitación llegan a menos de 2 personas de cada 10. Y de estas poquísimas personas, apenas 1 de cada 10 era mujer.;


Las y los jóvenes están en una desventaja aún mayor: en toda Nicaragua, apenas 770 personas menores de 25 ańos pudieron beneficiarse con la asistencia técnica, la capacitación o ambas cosas a la vez. Y entre ellas, sólo 90 eran mujeres. 1 de cada 10. O sea, estos beneficios prácticamente no llegan a la juventud campesina y a las jóvenes productoras, menos todavía.;


De 168.529 explotaciones agropecuarias que en el ańo agrícola 2000-2001 no han recibido la asistencia técnica, la mayoría -112.297, o sea, 6 de cada 10- dijeron que eso se debe a que Ťno hay en la comarcať. A la vez, 9.866 productores y productoras manifestaron que la asistencia era Ťmuy carať.;


En cuanto al crédito para la producción, durante el ańo agrícola 2000-2001 46.304 personas gestionaron algún tipo de crédito, y 29.191 -6 de cada 10 solicitantes- lograron obtenerlo. Sin embargo, de 35.586 productoras sólo 6.629 solicitaron crédito y apenas 3.963 -entre ellas, únicamente 89 menores de 25 ańos- lo recibieron. O sea, entre personas beneficiadas con el crédito agrícola sólo 1 de cada 10 era mujer. Si eso no es falta de equidad, ¿qué cosa será?;


Las estadísticas del CENAGRO nos indican que las políticas agrarias del Estado nicaragüense no garantizan para nada el acceso de las mujeres a la asistencia técnica y el crédito. Tampoco priorizan a las jóvenes que están trabajando la tierra.;


¿Qué opinan las mujeres rurales sobre las políticas del Gobierno de cara al agro?;


El Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) todavía no ha presentado sus políticas para el ańo agrícola 2002-2003 y lo va a hacer próximamente. Prometieron consensuar estas políticas con la Sociedad Civil y con el movimiento de mujeres. Sin embargo, las líneas generales de las políticas de cara al agro indican que el Gobierno está priorizando las exportaciones, mientras la producción para el mercado nacional queda desatendida. Y eso a pesar de que los documentos de MAGFOR mencionan mucho la Ťcompetencia deslealť de otros países, que subsidian a sus productores y productoras.;


Por ahora, el Gobierno ofrece a la gente del campo que no puede dedicarse a la producción agropecuaria por falta de tierra o de financiamiento el llamado Ťtrabajo por comidať. Aunque estos proyectos presentan una salida temporal, duran poco y no ayudan a las personas -y menos, a las mujeres- a empoderarse y crear bases para un desarrollo sostenible. Son, como se dice, coyol quebrado coyol comido.;


RECUADRO;


María, de la comunidad de El Porcal, Pueblo Nuevo, compartió con La Bole su experiencia:;


Estoy trabajando en la reparación de una carretera, la tarea es dura y pesada para una. Nos pagan 38 córdobas diarios y este proyecto dura 3 meses. La otra posibilidad es lavar ropa en el río, pero pagan sólo 8 córdobas por una docena y el río esta muy lejos. Entonces, para hacerme los mismos 38 pesos tendría que lavar casi 5 docenas, yo siento esta tarea más dura que la de reparar caminos. Pero no sé qué voy a hacer cuando el proyecto termine.;


TERMINA EL RECUADRO;


Para Benigna Mendiola, de la Sección de la Mujer de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), hasta la fecha el Gobierno no ha cumplido ninguna de las promesas hechas en la campańa electoral: ŤDijeron que iban a construir 80 mil viviendas rurales y facilitar préstamos para levantar la producción, pero todavía no han hecho nada de esoť.;


María Elena Sequeira, de la Secretaría de la Mujer de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), tampoco está satisfecha: ŤNo hemos visto propuestas a fondo. El Gobierno no ha dado ningún paso para elaborar el Código Agrario que las mujeres necesitamos para obtener tierra. No priorizan a las mujeres, sólo piensan en las exportacionesť.;


María Teresa Fernández, de la Federación Agropecuaria de Mujeres Productoras del Campo (FEMUPROCAN), también tiene una opinión negativa sobre las políticas agropecuarias del Gobierno:;


La situación de las mujeres rurales va de mal en peor. Se les hace cada vez más difícil obtener préstamos y tener el acceso a la tierra. Lo único que el Gobierno ha implementado es el famoso Plan Libra por Libra, en el que le dan a la gente una libra de semilla mejorada por cada libra de semilla criolla. El Gobierno dividió el país en tres zonas de producción -seca, húmeda y lluviosa- y de acuerdo a esta división les dicen a las personas qué deben sembrar y solamente autorizan un rubro o dos. Con eso, lo que enseńan a las mujeres es vivir de la caridad pública, porque estas semillas no sirven para sembrarlas después.;


También tenemos una gran preocupación porque el Gobierno de los Estados Unidos aprobó 185 billones de dólares para subsidiar a sus productores, para que éstos siembren arroz y frijoles, que serán exportados a Centroamérica, principalmente a Nicaragua y El Salvador. Esta medida va a afectar a todo el campesinado y con mayor fuerza, a las mujeres productoras.;


Irma Ortega, del Centro para la Promoción, la Investigación y el Desarrollo Rural (CIPRES), nos dio la siguiente opinión:;


ŤMientras el Gobierno apoya con incentivos fiscales y de otra clase a las empresas extranjeras que se dedican a la producción de alimentos, existe una desprotección absoluta al sector rural.;


Hasta la fecha no han logrado que sus demandas sean tomadas en cuenta. MAGFOR ya dijo que no contaba con un banco de tierra para favorecer a las mujeres, aunque prometió que la solución llegará a través de un programa que va a impulsar el Banco Mundial. Desde ya, las mujeres tienen sus reservas porque en Guatemala, el único país centroamericano que tiene la experiencia, los resultados no fueron positivos para las mujeres, porque las tierras que les asignaron fueron de la más baja calidad.;


Otra de las demandas del PLANAMUR es la aprobación del Código Civil y Penal con una perspectiva de género, para que las mujeres rurales tengan facilidades para reclamar propiedades y derechos de la herencia. Esta propuesta ha quedado estancada en la Asamblea Nacional.;


INIM está elaborando un programa nacional para mujeres rurales;


Ivania Lovo, Responsable del Programa de Mujer Rural del Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM), dijo que esta institución acaba de finalizar la elaboración de su Plan Estratégico 2002-2006 y ahora van a preparar un programa nacional enfocado específicamente en mujeres rurales. Su meta principal sería trabajar por la equidad de género y la igualdad de oportunidades para las mujeres del campo. El programa será consultado con la Sociedad Civil, incluyendo el movimiento de mujeres. Será coordinado por INIM y ejecutado en coordinación con la Comisión Interinstitucional de Mujer y Desarrollo Rural (CMYDR), integrada actualmente por 7 instituciones gubernamentales y 2 ONGs vinculadas al desarrollo rural, y con el Comité de Enlace de la Mujer Rural, una instancia de coordinación que incluye organizaciones gremiales y algunas ONGs que trabajan con las mujeres rurales.;


Total, aunque haya algunas propuestas interesantes, hasta ahora las mujeres del campo no han obtenido del Gobierno una respuesta positiva a ninguna de sus demandas. Todo sigue en veremos.