Variedades

La estética de lo descarnado

ŤA puro pinolillo estamosť es la exposición plástica de Aparicio Arthola, que refleja un claro predominio artístico de la figura humana deformada, esquelética, desgarrada, hambrienta. Entonces ¿de qué vive el hombre sino es de pan? o ¿de qué vive el Nica si no es de pinol?

— Morayma Sánchez V. * —

La obra de Arthola se nutre del acontecer de un gran sector de lo nacional, se identifica con el sufrimiento del otro, y se solidariza con la prostituta, el enfermo, el moribundo, el desconsolado, la mujer y la problemática de género, el nińo huele-pega de los semáforos y el barrio. Su cercanía a estos personajes símbolos de inanición no es idealizada o sublime, es cruda y verídica.;


La intensidad expresiva de su trabajo artístico tanto en pintura como escultura, la logra como un todo armónico. El tratamiento de los colores puros y fuertes, las texturas rugosas y ásperas, así como el contenido de índole social, le sirven para mostrar un mundo violento y deshumanizado. Sus protagonistas se muestran de una manera grotesca, despiadada y cruel en algunos casos, para chocar al espectador que no quiere ver lo que ve a diario. ;


Aparicio (1951) actualmente es profesor de pintura y escultura en La ArteFactoría, y fue desde 1980 al 2000 profesor de escultura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Managua. Ha realizado un sinnúmero de exposiciones colectivas y personales dentro y fuera del país y ha sido merecedor de recocidos premios.;


Con nuestra poca tradición de escultores en Nicaragua -pasando por Edith Gron, Fernando Saravia, Ernesto Cardenal, Orlando Sobalvarro y Noel Flores, entre otros; es con este último con quien Arthola más se identifica, por ese interés en la figura humana, y por lo fuerte de su obra.;


Aparicio es uno de nuestros artistas más comprometidos con los aspectos sensibles y marginales de una sociedad empobrecida y paupérrima. Ese sentimiento inmanente por su entorno lo expresa el propio artista al identificarse con la obra de Goya: ŤMe gusta Goya porque es un pintor de épocas, él mostró lo que estaba sucediendo y lo que estaba viviendo y me identifico porque yo estoy reflejando lo de mi época, estoy al día con las noticias y con todoť. ;
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El mismo Arthola se presenta nuevamente expresándose en una doble manifestación artística en la que vincula pintura y escultura, obras que en la presente exposición en Galería Códice participan dentro de un mismo escenario artístico en constante diálogo y retroalimentación. ;


Presenta esculturas de mediano y pequeńo formato, figuras deformadas, grotescas, en las que se vale del neo-expresionismo y lo esperpéntico para patentizar una fuerte crítica social. ;


Realiza esculturas por lo general hechas de cemento, madera o yeso, a las que incorpora materiales de desecho tales como pedazos de vidrio, cadenas, piedras, monedas, tela, tapas de gaseosas, entre otros, ya sean a manera de collage o de inserciones, las que luego pinta con colores intensos. ;


Trabaja con instalaciones y assemblages, así como con la escultura matérica y con el objeto encontrado (ready made) con las que crea nuevas reasociaciones.;


En ŤAgostinať, por medio de una metamorfosis de la figura humana, y sin dejar de un lado la ironía, nos muestra las múltiples caras que viven en un mismo ser. Un rostro monstruoso dentro de un cuerpo y senos que al mismo tiempo son ojos y terribles caras, se convierten en espectros vivientes que te acechan. Son los marginados de la ciudad que nos persiguen y seńalan por un hambre multiplicado, síndrome de nuestro presente histórico. Y en ese sentido nos encara con la realidad.;


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En ŤLázaroť, de una manera lúdica y mordaz nos plantea un cristo humanizado, o un hombre santificado. Falo erecto que alude más a la fecundidad y reproducción de la especie humana que al placer. El aumento demográfico en nuestra sociedad Latinoamérica y tercermundista se acrecienta de manera desmedida. Por ende se crea una población que carece de las necesidades básicas y hasta de sus derechos humanos. ;


Este cristo u hombre hambriento, angustiado, dolido, desnudo y desabrido, clama en esta obra, no deja de prevalecer cierto barroquismo por lo dramático y patético, tanto del tema como en la expresión lograda. ;
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En ŤEnfermerať, personaje de la presente escultura, se convierte en alegoría de la muerte, al representar un sistema de salud que no vela por la vida, que al ingresar a cualquier hospital público del país vas corriendo el riesgo de carecer tanto del amparo humano como de sanación. Los motivos de esa escasez, privación, o déficit son muchos y diversos. ;


Su obra artística está cargada de animación dramática y hasta de elementos repulsivos, pero no por ello dejan de ser realistas, son recursos que favorecen para denunciar el estado de insensibilidad humana y al mismo tiempo para escudrińar el abismo que existe entre lo visible y lo intangible o espiritual. Sus personajes son metáfora de espectros humanos, del hombre convertido en monstruo por su maldad. ;


Los colores contrastantes en el que emplea pintura de carro, se vuelven potentes y brutales, colores que también se van correspondiendo a un estado de ánimo y a un sentir colectivo. Tanto los colores, las texturas, las formas y temáticas son portadores de violencia humana y expresan tensión. ;


Encontrarse con la obra de Arthola es encontrarse cara a cara con lo descarnado que nos desmitifica y desenmascara de las verdades que cotidianamente nos acompańan en nuestra Nicaragua. ;


* Lic. en Arte y Letras