Variedades

"Con Sangre de Hermanos" o la Revolución Traicionada


— Félix Javier Navarrete —

La novela nicaragüense está de fiesta. Sigue creciendo. Bajo el sello editorial Anamá, salió al mercado la novela Con sangre de hermanos, de Erick Aguirre (Managua, 1961), que aborda con una memoria histórica, crítica y testimonial, unas veces prodigiosa, otras veces caprichosa, tres momentos cruciales y dramáticos de la historia política nicaragüense: la etapa prerrevolucionaria e insurreccional, el esplendor y ocaso de la revolución, y la época postrevolucionaria, que abarca la disolución social del sandinismo.;


En una combinación exitosa del género testimonial y la ficción, Erick Aguirre narra en 311 páginas los avatares, glorias y tragedias de la revolución sandinista desde la concepción ingenua y filosófica de dos personajes, Gerardo y Goyo, el primero un periodista metido a guerrillero y militar, que a través de su vivencia —registrada en su cuaderno de memorias— va destejiendo los mitos absurdos de una revolución traicionada, y el segundo, un revolucionario a tiempo completo, destacado agente de la Seguridad del Estado, conspirador nato, de convicciones, que se siente orgulloso de su controversial papel de espía de la revolución, pero que al final de sus días resulta ser una víctima más de los miles de sandinistas que con la derrota electoral de su partido se sintieron excluidos y rechazados por el nuevo modelo social que se instauró en Nicaragua. ;


La historia de Gerardo y Goyo, principales personajes de esta novela, es la historia vivida por miles de nicaragüenses que románticamente engrosaron las filas del Ejército y de la Seguridad del Estado, y que fueron estafados por un ideal revolucionario que sólo existía en los discursos rimbombantes y demagógicos de los comandantes sandinistas. Es decir, Gerardo y Goyo representan las aspiraciones, dolores y frustraciones de una generación que se entregó en cuerpo y alma a un proyecto político que al final de cuentas frustró sus aspiraciones, o en el peor de los casos, acabó con sus vidas. Hoy miramos a muchos Gerardos y Goyos deambular por las calles, como héroes anónimos urbanos, sin gloria ni charreteras.;


Con sangre de hermanos, es a mi juicio la primera novela política que se escribe en Nicaragua desde una perspectiva cruda y objetiva de los hechos más destacados que ocurrieron, y que dejaron una huella de dolor y frustración en los nicaragüenses. Aguirre se atreve a contar, desde su propia vivencia como oficial de la seguridad del Estado y como joven periodista atraído por la literatura, los entretelones de esa quimera llamada revolución que se metió en nuestras venas como un cáncer incontrolable. Erick, encarnado en los dos personajes, combina la realidad con la ficción para mostrarnos el rostro humano de aquella revolución que se convirtió en destructora de sus propios hijos. ;


Con un lenguaje a veces literario, otras veces testimonial, Aguirre nos ofrece su versión sobre algunos hechos que estremecieron la conciencia nacional, y que mostraron el lado oscuro y perverso de una revolución que por factores políticos externos y la inmadurez de su dirigencia, estaba condenada al fracaso. Me refiero al capítulo dedicado a la iglesia católica, en el que destaca el escándalo sexual en que se vio involucrado el Padre Bismarck Carballo, y que fue planeado por la Seguridad del Estado Sandinista, con el propósito de golpear el liderazgo y la moral de la jerarquía católica.;


De igual manera, es interesante el capítulo que narra el ajusticiamiento del empresario Jorge Salazar, realizado por Goyo a sangre fría, y en nombre de la revolución, así como los planes que tenía la dirigencia sandinista para capitalizar a su favor la venida del Papa Juan Pablo II a Managua, aquella mańana de marzo de 1983. ;


Aparte de estos capítulos que por su naturaleza causan controversia en los lectores, Con sangre de hermanos critica acremente el abismo social que existía entre el soldado de línea y el dirigente de base que sufría en carne propia el bloqueo estadounidense, y la comandancia sandinista que gozaba noche a noche los frutos de la Ťdolce vitať, comiendo caviar, filete de exportación y desvirgando mujeres de la burguesía.;


Sólo me resta felicitar a Erick por su nueva novela, que sin lugar a dudas generará muchas controversias y levantará la epidermis de algunos bolcheviques que quedaron atrapados en el tiempo, en el vagón sarroso de los ochenta. Por lo demás, Con sangre de hermanos, es un retrato fiel, crudo, fresco, en blanco y negro, de una etapa convulsa, violenta, tierna y trágica de nuestra historia que nadie podrá olvidar. ;