Turismo

El Realejo, historia perdida en el olvido

* Vestigios de la Conquista, historias de piratas e imaginería religiosa antigua puede encontrar en El Realejo o Puerto de La Posesyón, que fue el principal puerto de Nicaragua a partir de 1525

María Haydée Brenes

En general este lugar es un sitio tranquilo, muy distante de lo que fue sin duda en el año 1525 cuando familias españolas se asentaron en el principal puerto de Centroamérica durante la conquista española.
Sin embargo, pese a la importancia histórica que guarda, es notorio el descuido y desinterés de las autoridades que se visualiza en el mal estado de la carretera, los pocos rótulos, el descuido de su iglesia la cual posee, sin lugar a dudas, las imágenes religiosas más antiguas del país talladas por completo en madera.
El párroco Teófilo Duarte reseña que su parroquia --la cual no contó con un párroco por más de cien
años-- es sumamente antigua tanto en su estructura original como en las piezas que existen.
“Al no haber un sacerdote de manera permanente hubo descuido y según cuenta la gente muchas piezas se perdieron, en la actualidad hemos solicitado a la Fundación Coen de Chinandega que nos incluya dentro de sus proyectos de mejoramiento y nos han dicho que estamos en listado, sería una lástima que se perdiera la historia que guardan las paredes de esta parroquia”, señaló el sacerdote.
La iglesia Santiago de El Realejo cuenta con una pila bautismal que data del siglo XVI de una sola pieza --es decir, tallada en una sola piedra-,- como ella hay sólo tres más en el país que están ubicadas en Sutiaba de León, Antigua de Nueva Segovia y en el Santuario de la Limpia Concepción de María en El Viejo.
“Con la importancia que tiene este templo consideramos que debería ser nombrado patrimonio nacional, porque si alguien quiere saber sobre los primeros años de la Conquista debería ser de manera obligatoria la visita, pero la gente que estudia turismo creo que ni sabe que El Realejo existe”, manifestó el párroco.
Hasta las comarcas
Las campanas de la iglesia Santiago se encuentran desde hace más de cien años al descubierto porque el antiguo campanario de madera sucumbió al paso del tiempo.
“Me cuentan que cuando las campanas estaban más elevadas se escuchaban hasta en las comarcas, a diferencia de otras iglesias no tenemos que poner parlantes porque estas campanas tienen un sonido sumamente fuerte”, afirmó el párroco.
Las ruinas del convento
Las tumbas de personas nobles que se encuentran en el Convento San Francisco se encuentran hoy por hoy al descubierto, después que la municipalidad de El Realejo contratara a un arqueólogo para que sacara los restos con la finalidad de abrir un museo sin tomar en consideración que las ruinas pertenecen a la Iglesia Católica.
“No sabemos qué había, sólo dejaron los trabajos así no más y con las lluvias esto todo se lavó, nos preocupa y hacemos un llamado al Instituto de Cultura para que esta situación mejore”, dijo el señor MacDonald Cabrera.
El convento San Francisco se construyó en la década de 1525 a 1535, fue saqueado y quemado por piratas junto a toda la ciudad en tres ocasiones, la primera en 1623 por el pirata inglés John Davis, en 1681 por el pirata Bartholomew Sharp Ing, fue reconstruido en 1685, año en que los piratas Edward Davis, Swan, Townby y Knite bajo el mando de William Dampier causaron tal conmoción que no quedó habitando la ciudad ni un solo español, convirtiéndolo en un pueblo fantasma en el año 1776.
“Después que el puerto pasó a Corinto entonces perdió toda la importancia económica, y lo que pretendemos varios habitantes ahora es atraer la atención de personas interesadas y que amen a Nicaragua para que nos apoyen en el desarrollo turístico de nuestro municipio tan rico en historia”, declaró el señor Cabrera.