Sucesos

Disputando el Ťhonorť de matar a un taxista


— MAXIMO RUGAMA CASTILLO —

Una situación de zozobra y terror le tocó vivir al joven taxista Carlos José Herrera, cuando dos sujetos armados con cuchillos se disputaron el Ťhonorť de matarlo, después de robarle más de 300 córdobas, un reloj y otros objetos personales de valor.;


Herrera Castellón, quien profesa la religión evangélica, aseguró al periodista que firma esta nota que se salvó por un Ťmilagro de Diosť, porque los maleantes estaban dispuestos a quitarle la vida.;


Carlos José conducía el taxi KIA, placas T 50-73, en horas de la noche, por las cercanías del Instituto Guillermo Cano, cuando dos sujetos le hicieron parada y sin sospechar lo que le sucedería, se detuvo. Los maleantes lo contrataron para que los llevara de la Casa de la Mujer Mercedes Rosales, siete cuadras al Este.;


El joven taxista realizó el viaje e inclusive, los delincuentes hasta entablaron en el camino una amena conversación con él. Pero ya en el lugar, en vez de pagarle por el servicio desenfundaron largos cuchillos, uno le colocó el arma blanca en el cuello mientras otro lo apuntaba en el abdomen, profiriendo una serie de palabras soeces.;


Mientras lo mantenían amenazado para que no se moviera, los antisociales se disputaban quién le Ťpasaría la cuentať al pobre taxista.;


Como todo buen creyente en Dios, el muchacho empezó a orar y fue cuando los atracadores decidieron dejarlo, pero le quitaron la llave del carro y le causaron dańos en el timón y en el tablero.;


Cuando iban a una distancia prudencial, los maleantes, quienes salieron corriendo del lugar, tiraron las llaves del vehículo y se internaron en unos solares baldíos llenos de maleza y charcos.;


El muchacho, después de recuperarse del susto, buscó las llaves y encendió el automotor para salir del lugar. El vehículo es propiedad del seńor Otoniel Olivas, una persona trabajadora, honrada y además es un ciudadano que dio gloria al equipo de fútbol Real Estelí.;


Según las autoridades policiales, este hecho es meramente delincuencial y no tiene relación en enemistades personales o de otra índole.