Sucesos

Vela en cementerio a la espera de deudo


— EDWIN SOMARRIBA —

El velorio del cuerpo de una mujer que murió a causa;
de un paro cardíaco se extendió ocho horas más, después de la;
llegada del ataúd con los restos al cementerio, a la espera;
obligatoria de un hijo de la fallecida. ;


Los protagonistas de esta historia son originarios de Monimbó;
y prefirieron la omisión de sus nombres, pero dieron a conocer;
que un hijo de la difunta, que es casado con una ciudadana;
francesa y reside en el país de origen de su esposa, suplicó;
que no enterraran el cadáver hasta que él lo viera por última;
vez. ;


"TAL VEZ YA VIENE...";


A las tres de la tarde, creyendo que el joven estaba por;
llegar de Francia, los otros familiares salieron en procesión;
con el féretro, rumbo al cementerio de Monimbó.;


Llegaron al camposanto y el hijo no se aparecía. Por tanto, y;
sin ninguna prisa, los acompańantes del cuerpo decidieron;
prolongar la espera en la ciudad de los muertos. ;


Al paso de las horas vino el consabido aburrimiento y poco a;
poco se trasladó el velorio de la casa al cementerio. Hubo;
sillas plegadizas, tragos de café y hasta juegos de naipes a;
la sombra de los quelites y chilamates y teniendo como mesa;
las tumbas. ;


TEMIERON BRUJERIAS;


Cayó la noche y los dolientes sacaron candelas de cera para;
alumbrarse, ya que el cementerio no cuenta con iluminación. ;


El ambiente lucía tétrico y los pasajeros de un bus que pasó;
por el lugar en horas nocturnas gritaron que en el cementerio;
estaban haciendo "brujerías", al observar a tantas personas;
vestidas de luto y alumbradas por ténues velas. ;


Alguien preguntó ¿es una procesión satánica?, pero enseguida;
fue aclarado por los acompańantes del cadáver que solamente;
era la prolongación de una vela, a la espera de un hijo de la;
fallecida. ;


La mujer fue sepultada a las doce de la medianoche en punto. A;
esa hora llegó su hijo, procedente de Francia, y sus hermanas;
y demás parientes rompieron en llanto al verlo entrar,;
cobijado por las penumbras del cementerio monimboseńo. ;


"Hasta se sintió un frío extrańo", comentaron algunos vecinos;
que participaron del maratónico velorio.