Sucesos

A prisión por masturbarse sobre nińa


— LIZBETH GARCIA —

A diez ańos de prisión fue condenado un hombre que fue;
procesado por abusos deshonestos en contra de su hijastra de;
catorce ańos, sobre la cual eyaculó luego de que la "durmió";
con un extrańo brebaje.;


Francisco Napoleón Portocarrero Mayorga es el nombre del;
ciudadano que tras ser procesado en el Juzgado Segundo de;
Distrito del Crimen de Managua, fue encontrado culpable por el;
delito por un jurado de conciencia que conoció su causa el;
pasado siete de septiembre.;


Entre los agravantes que las autoridades judiciales;
encontraron contra el procesado está que la menor, al momento;
del abuso, no había cumplido los catorce ańos y por otro lado,;
también el grado de afinidad existente entre la víctima y el;
hechor, que eran hijastra y padrastro respectivamente.;


Según la denuncia que interpusiera la menor J.P. ante las;
autoridades competentes, el delito ocurrió el trece de enero;
de 1999, cuando la nińa se encontraba en la casa de habitación;
de su madre, Arcadia R., en Acahualinca.;


En la denuncia la jovencita relató que estaba con su hermanita;
menor de once ańos, cuando su padrastro decidió mandar a ésta;
a la venta. Luego le ofreció un refresco "y al momento de;
tomármelo me dio sueńo y me acosté en mi cama. Cuando me;
levanté tenía algo aláste en las piernas y me fui a bańar";


ANTES LA TOCABA LASCIVAMENTE;


La abusada dijo que cuando su hermanita regresó de la venta no;
le dijo nada. "Me levanté y ya no estaba él. Yo sospecho que;
él me quiso violar y también sospecho de él, porque antes me;
tocaba los pechos, la cintura y no me decía nada. Varias veces;
me besó en la mejilla", dijo.;


Explicó que calló porque el sujeto le advirtió que no dijera;
nada y porque ella temía que le hiciera algo malo a su madre,;
pero dijo que en reiteradas ocasiones su padrastro había;
tratado de abusar de ella y de otra hermana, quien lo negó al;
ser llamada a testificar.;


REO NIEGA CARGOS;
;
Pero el supuesto abusador en la declaración que brindó ante;
las autoridades policiales y judiciales que conocieron el caso;
siempre negó el delito, aduciendo que la chavala ni siquiera;
estaba viviendo en la casa de Acahualinca, puesto que se había;
ido, desde el 31 de diciembre de 1998, a vivir donde un tío en;
Esquipulas.;


No obstante dijo que la jovencita llegó a la casa el trece de;
enero, a buscar unos calcetines y unos uniformes escolares,;
"pero se volvió a ir" y presuntamente no volvió a saber de;
ella hasta el 22 del mismo mes. Un día después sería detenido.;


El sentenciado indicó durante el proceso, en su declaración;
indagatoria del 25 de enero de 1999, que la acusación en su;
contra era falsa puesto que su hijastra estaba siendo mal;
aconsejada por su tío José Edelberto Rivera, con quien ha;
tenido reencillas personales por haberlo denunciado por la;
estafa de unos 3,650 dólares.;


Portocarrero indicó que él no podía haber abusado de su;
hijastra, a la cual asegura no haberle dado otra cosa;
diferente a los estudios, puesto que había sido operado en el;
mismo mes del crimen, asegurando que las puntadas se las;
habían quitado el cuatro de enero.;


"Yo no puedo tener relaciones porque estoy operado", habría;
dicho el ahora condenado, pero en los considerándos de la;
jueza que conoció la causa y que emitió orden de segura y;
formal prisión contra Portocarrero el tres de febrero de 1999,;
se explica que el cuerpo del delito y la delincuencia del;
procesado quedó comprobada.;


La judicial se basó en el informe del Centro Nicaragüense de;
Promoción de la Juventud y la Infancia, Dos Generaciones, que;
reflejaba que J.P. había sido víctima de maltrato síquico y;
abuso sexual.;


No habían más pruebas. Algunas declaraciones testificales eran;
contradictorias, lo cual, según explicó la judicial, se debe a;
que por la naturaleza del caso no podían existir testigos;
presenciales.