Sucesos

Gran escándalo de policía borracho


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Le dicen "Gunter" y hasta ayer era un suboficial de la Policía;
Nacional, que patrullaba con regularidad cierto sector del;
mercado Oriental.;


Lo de "hasta ayer" no es aventurado, pues de seguro, con;
semejante alboroto que armó, con improperios y pistola en mano;
en el lugar conocido como "El Gancho de Caminos", sólo le;
quedará el nombre y la fama que cosechó en el Oriental.;


Al mediodía se le ocurrió tomarse sus tragos en horas;
laborales, aún con su uniforme, como manda el "porte y aspecto;
policial", y su arma de reglamento que según conocidos, metía;
miedo. ;


Por la tarde, en ese estado, este policía se le paró enfrente;
a un bus de la ruta 164 y le obstruyó la pasada por varios;
minutos. ;


Según testigos, ante la réplica del conductor y del ayudante,;
para que los dejara pasar, "Gunter" se subió al bus y encańonó;
al chofer. El bochinche inició con ello y con la fuga de;
varias personas, para alejarse de la posible línea de tiro. ;


Fue entonces que alguien llamó a otros policías del Distrito;
Cuatro, los que llegaron y persuadieron al oficial para que se;
calmara. ;


A regańadientes se calmó y aceptó marcharse del lugar con los;
demás oficiales. Pero de pronto, se paró y no siguió más, lo;
que obligó a los demás oficiales a obligarlo a caminar.;


Lo que precedió a esto sólo se había visto en los simulacros;
que suelen hacer los policías para demostrar su técnica. "El;
policía se sublevó, sacó su arma y no fue suficiente la fuerza;
de cuatro oficiales para hacerlo caminar", explicó un testigo.;


En la escena realizada sobre un charco que se formó a la par;
de la cuneta, se combinaron tirones de camisa, de pantalones,;
mentadas de madre y el peligro latente de un balazo, pues aún;
el suboficial tenía el arma en su mano.;


Y se salió con la suya. Logró escapar, pero fue alcanzado por;
un agente que se le tiró por la espalda y se le colgó del;
cuello. ;


Ambos rodaron por el pavimento, llenos de lodo, pero fueron;
levantados por los otros policías, que ya enojados le;
aplicaron varias "llaves" al suboficial rebelde. Aún así no se;
calmaba, hasta que un teniente mandó que lo esposaran. ;


Así lo condujeron hasta el Distrito IV, en medio de un coro de;
gritos de "échenlo preso, échenlo preso a ese hijue...",;
salidos de varios vendedores y demás personas que recuerdan a;
"Gunter", como un oficial que dejaba ir a los ladrones que;
agarraba a cambio de que lo "alivianaran".