Sucesos

Niegan participación en muerte de quinceańera


— AMPARO AGUILERA —

El caso de la quinceańera Aura del;
Socorro Sánchez Salazar sigue dando qué hablar, luego que se;
conoció la queja de sus padres, quienes sienten que no se hizo;
justicia por la muerte de la jovencita, acaecida días después;
de un incidente que ocurrió el mismo día de su cumpleańos, en;
agosto de 1998. ;
;
No obstante, las diez declaraciones testificales, llevadas a;
cabo el 27, 29 y 30 de Julio de 1999, en Ocotal, disienten lo;
dicho por don Luis Sánchez, padre de la joven. Según versiones;
de los amigos que acompańaron a Aura, fue ella quien insistió;
el ocho de agosto en llevarlos al bar y los convenció, porque;
estaba de cumpleańos.;


Estando en el bar -afirmaron los declarantes- fue ella quien;
pidió la botella de ron y después le dijo a la dueńa del bar;
que le pusiera música. Comenzó a bailar, a los minutos se le;
acercó Ruberth Díaz y bailó con ella. Este muchacho la;
felicitó por su cumpleańos y luego le ofreció algo de tomar.;
Ella pidió una cerveza, pero no se la tomó toda.;


Como los jovencitos andaban sin permiso, decidieron salir;
temprano del bar. Aura no quería irse, pero se la llevaron a;
como pudieron. Eran entre las cinco y cinco y veinte de la;
tarde, dice la testifical, que coincide con la de la dueńa del;
bar, Janeth Gutiérrez.;


A esa hora, Aura ya iba en estado de ebriedad. En el camino;
sintió deseos de vomitar. Los amigos la ayudaron y recuerdan;
que Aura lloraba y decía que su familia tenía la culpa y decía;
"ese hombre" y mencionaba a Ruberth.;
;
Faltaban seis cuadras para llegar a su casa, razón por la cual;
sus amigos se la llevaron a la vivienda de Rodolfo, que estaba;
más cerca. En este sitio la empaparon de agua para "bajarle la;
borrachera" y la acostaron.;
;
El grupo de amigos aseguran que se la llevaron a la casa de;
Rodolfo y se la negaron a su mamá, porque ella es muy enojada;
y tenían temor. Pero que Aura iba sana, sin ningún golpe.;
Asimismo seńalan que en ningún momento la dejaron a solas con;
Ruberth.;
;
Ellos también afirman que escucharon que Aura se había caído;
de la cama, caída que le ocasionó el golpe, pero esto se;
descarta, porque la cama de Aura tenía unos setenta;
centímetros de altura y ese golpe sólo se puede originar;
desde la altura de una litera, según el médico.;


VERSION DE MEDICO JALAPEŃO;


El nueve de agosto de 1998, el médico de Jalapa, Duilio Ariel;
Norori, atendió a Aura del Socorro a las once de la mańana, la;
joven ya se hallaba en estado de inconciencia. Ese domingo,;
los parientes le comentaron al médico que a las nueve de la;
mańana, la joven se había caído y al caer se había golpeado el;
cráneo, desde ese momento estaba desmayada.;


La consulta duró una hora y el doctor Norori diagnosticó;
estado de coma, porque no reaccionaba a la voz y solamente;
respondía a la estimulación dolorosa. De inmediato le puso;
oxígeno, le canalizó una vena con suero glucoso y concluyó que;
el trauma era cráneo-encefálico, por lo que procedió remitirla;
al hospital Lenín Fonseca, para que le realizaran una;
tomografía axial computarizada y valoración de un;
neurocirujano.;
;
Obviamente, el médico notó el golpe que ella presentaba en la;
parte izquierda de la cabeza y de acuerdo a sus conocimientos;
científicos, dedujo que fue ocasionado con un objeto;
contundente que pudo haber sido un pedazo de madera, tubo de;
metal, plástico o una piedra.;


En sus declaraciones, el sospechoso principal del caso,;
Ruberth Díaz, quien además estuvo provisionalmente detenido a;
partir del 23 de julio del 99, negó cualquier vinculación con;
Aura Del Socorro. Se declaró inocente y acusó a la mamá;
(Guadalupe Salazar) de haber golpeado, en estado de "goma",;
con la punta de un zapato de tacón en la parte frontal;
izquierda de la cabeza de Aura (esto lo escucho decir a la;
gente del municipio).;


Esta acusación fue considerada por las autoridades judiciales;
de Ocotal como no válida, pues sólo la argumentó el;
sospechoso. Aunque la madre de la joven confirmó en su;
declaración que andaba unos zapatos tacón pequeńo pero que no;
regańó a la joven y tampoco le pegó, ni se fijó la noche del 8;
de Agosto si su hija iba golpeada.;


Para la juez del Distrito del Crimen de Ocotal, Mauribel Ortiz;
Escoto, el cuerpo del delito se encuentra demostrado en el;
dictamen legal post morten, emitido en el Lenín Fonseca.;


Sin embargo, en lo que hace a la delincuencia del procesado;
Ruberth Díaz, ninguno de los testigos afirmó haberlo visto a;
solas con Aura del Socorro, incluso rolan declaraciones de;
Concepción y Yader, quienes manifestaron que nunca la dejaron;
a solas.;


CAUSA SIGUE ABIERTA;


"La única contradicción que existe en este caso es leve y se;
refiere a la declaración del procesado y a la dueńa del bar;
Janeth, porque Ruberth dijo que él se fue primero del bar y;
que Aura y sus amigos lo abandonaron después. Pero dońa Janeth;
aseguró que los jovencitos salieron de su bar como a las cinco;
y veinte de la tarde y Ruberth se fue entre seis y media y;
siete de la noche.;


Eso crea una leve presunción. Si bien es cierto las;
presunciones en materia penal son medios de prueba, esta por;
ser muy leve no es suficiente para imponer auto de ;
segura y formal prisión. Pero tampoco se le puede sobreseer;
definitivamente. Por eso se deja la causa abierta, por si;
surgen nuevos elementos de prueba contra Ruberth o contra;
cualquier persona involucrada" indicó la juez Ortiz Escoto. ;


Para algunas personas de Jalapa, la muerte de Aura del Socorro;
Sánchez Salazar pudo haber sido accidental, quizás sus amigos;
tuvieron algo que ver, pero eso se tiene que demostrar.;


Otros opinan que su madre podría estar involucrada, pero;
tampoco hay pruebas y hay quienes se atreven a comentar que;
tal vez no fue violada, que pudo ocurrir que ella hubiese;
tenido relaciones sexuales antes de encontrarse con sus;
amigos.;


Lo cierto es que su padre, don Luis Adolfo Sánchez, dice que;
no descansará hasta resolver el caso. El está dispuesto a todo;
para hacer justicia "porque la violaron y me la mataron. Esta;
maldad no puede quedar impune" ratificó.