Sucesos

Borracho dormido casi pierde los genitales


— EDWIN SOMARRIBA —

Un hombre que se dedica al corte de madera preciosa en Masatepe, en estado de ebriedad por poco pierde sus genitales, cuando se durmió con la motosierra sobre sus piernas y sin darse cuenta la activó. ;


Carlos José López Contreras, de 36 ańos, originario de Masatepe, es un experimentado motosierrista, pero no tomó en cuenta que beber licor y manejar su instrumento de trabajo resulta demasiado peligroso. Ese día, tenía pensado tumbar siete árboles de madera preciosa, la que después sería curada y vendida a los fabricantes de muebles de Nandasmo y Pío XII.;


Como la noche anterior, Carlos había ingerido licor, al día siguiente se sentía mal por la resaca y probó a quitársela tomando otros tragos. Después se dedicó al corte de árboles, pero el sueńo le venció bajo la sombra de uno de ellos. ;


Durmió varias horas para recuperar las fuerzas perdidas y según contó a los médicos, estaba sońando que realizaba su trabajo rutinario, por lo que activó la motosierra que tenía sobre las piernas. ;


Al empezar a funcionar, la motosierra hizo un tremendo ruido que despertó al hombre cuando empezaba a desbaratarle el pantalón y la piel de las piernas. Un poco más y hoy estaría llorando la pérdida de su miembro viril. ;


DETENIDAS INTENTAN SUICIDARSE;


En otro orden, dos muchachas de 16 y 17 ańos, originarias de esta ciudad, pero que se encuentran detenidas en las cárceles preventivas de la Policía local, intentaron suicidarse cuando un agente les comunicó que serían trasladadas al Sistema Penitenciario de Granada. ;


Erika de Jesús Méndez Bermúdez, de 16 ańos, y Jessica Elena Rodríguez, de 17, estaban presas por un delito no especificado, cuando recibieron la noticia de que las llevarían a Granada, por lo que se pusieron nerviosas y pálidas y momentos después tomaron una sobredosis de un medicamento cuyo origen aún se investiga. ;


Antes, las dos muchachas comentaron a sus compańeras de encierro que no habían sido remitidas ante el juez, porque el delito es menor y que ellas consideraban estar detenidas como un escarmiento, para nunca más volver a violar la ley.;


En la celda, varios reos observaron cómo las jovencitas se morían sin pedir ayuda. Vomitaron espuma, los ojos se le tornaron Ťvidriososť y se les deformó el rostro en una mueca horrible, cercana a la muerte. ;


Casi en agonía, los policías enviaron a las muchachas al hospital Doctor Humberto Alvarado, de Masaya, donde los médicos hicieron lo posible por realizar de inmediato lavados gástricos y tratar de rehidratar a las afectadas. ;
La Policía está investigando quién introdujo el medicamento a la cárcel, para procesarlo a como manda la ley.;