Sucesos

No hay medicinas para enfermo de cáncer


— KARLA CASTILLO —

Hace poco más de un mes, Marlon Rodríguez Espinoza era un muchacho normal que jugaba, asistía a la escuela y pensaba en un futuro promisorio, en un hogar conformado con sus padres y hermanos. Hoy enfrenta al cáncer y aunque tiene apoyo de sus seres queridos y sus amistades, no cuenta con medicinas.;


Todo cambió después de un resfriado que le dejó una extrańa inflamación en el cuello, el cual le dijeron en el centro de salud que se trataba de un ganglio. Pese al tratamiento, el ganglio no desaparecía, y al contrario, iba inflamándose más. ;


De un día a otro, la zona del ojo derecho de Marlon, quien tiene 18 ańos de edad, se irritó e inflamó de tal forma, que de entre sus párpados surgió una extrańa masa rojiza que apartó al globo ocular y quedó pendiendo impresionantemente. ;


Biopsia por aguja fina, un TAC, un ultrasonido y una operación para la extracción de parte de la extrańa masa que empezó a formarse en su cuello, dieron como resultado el aterrador diagnóstico de que el muchacho sufre de Rabdomiosarcoma Alveolar, una rara enfermedad provocada por células cancerosas que se forman en la etapa embrionaria, pero que se desarrollan en otro momento de la vida, tal como ocurrió con Marlon.;


A dońa Vilma Espinoza, madre de Marlon, le explicó el oncólogo Dagoberto Cisneros, quien atiende al muchacho, que estos casos ocurren sin que haya una sola razón aparente y que el tratamiento para el muchacho únicamente puede ser la quimioterapia, ya que la operación no es viable, pues el tumor se localiza exactamente detrás de la cara. ;


Todo el amor y el sacrificio que una familia puede realizar, lo están demostrando los Rodríguez Espinoza, para sanar a Marlon y que él vuelva a ser el muchacho alegre que era hasta hace pocas semanas. ;


CON MUCHO AMOR Y ESFUERZO;


Sus tres hermanos mayores y su papá han unificado esfuerzos económicos para juntar una suma con la que harían frente a la compra del tratamiento, que duraría seis meses. ;


Pero no puede quedar sin mencionar el encomiable gesto de los vecinos del joven, en la Villa Rubén Darío, donde él nació. ŤHicieron una kermesse y ahora van a hacer una fiesta, para recaudar fondos y me los entregan, para mi tratamientoť, narra Marlon, emocionado por todo el carińo que recibe. ;


Pese a todo, la familia todavía no ha podido encontrar los tres medicamentos que el oncólogo recetó. Se trata de los fármacos Dacarbazina DTIC de 200 mg., Cselciblastina de 50 mg. y Endoxan.;


Estos medicamentos no existen en el país, pero no dándose por vencida, dońa Vilma ha llamado durante días a todos los laboratorios farmacéuticos de los países centroamericanos, donde la respuesta es la misma que en Nicaragua: No hay. ;


ŤSuplico a la persona que sepa dónde encontrar estos medicamentos, me llame para informarme, ya que estoy dispuesta a comprarlosť, dice dońa Vilma, quien en un acto desesperado visitó la Presidencia, donde le prometieron ayudarla, siempre y cuando se localice el medicamento. ;


La única alternativa para Marlon es la aplicación de estos medicamentos. Dentro de seis meses, los médicos lo evaluarán, para determinar cuál será el siguiente paso, pero si no recibe tratamiento, empeorará en cuestión de días, porque esta enfermedad es sumamente violenta. ;


La familia que vive este drama reside del portón principal de la UPOLI dos ;
andenes al Lago y dos casas Abajo, a mano derecha. ;