Sucesos

Severa paliza para pastor enamorado


— FRANCISCO MENDOZA —

Un pastor evangélico de las Asambleas de Dios, originario de la comunidad de Chagüitillo, municipio de Sébaco, fue salvajemente golpeado por los miembros de la familia Ríos Silva, quienes también le escupieron en la cara.;


Carlos Rosales es el nombre del pastor, quien al igual que Jesucristo fue golpeado por algunos miembros de la misma iglesia, por el simple hecho de querer formar su hogar con una joven familiar de sus agresores.;


LE ŤECHARON LA VACAť;


Según la denuncia hecha llegar hasta nuestra sala de redacción por otros miembros de la iglesia, los seńores Sebastián Ríos Silva, Federico, Miguel y Reina Ríos, agarraron al guía espiritual como si fuera un nińo, a eso de las doce del día del pasado viernes, cuando se dirigía a almorzar al comedor El Viajero, de esa localidad.;


Estos lo interceptaron en el camino, lo sujetaron de los brazos y ropa y comenzaron a golpearlo salvajemente, hasta hacerlo sangrar por boca y nariz, y le escupían en la cara, tomaban agua en sus bocas y se la lanzaban en el rostro.;


Muchas personas intentaron defender al pobre hombre que estaba a merced de sus agresores, pero eran atacados con piedras y agua. ;


Algunos se atrevieron a gritarles que lo dejaran en paz, porque Dios los iba a castigar, pero estos evangélicos endemoniados gritaban que Dios no existía, que era al Diablo a quien le estaban pegando.;


No contentos con la paliza que le habían dado, los encerraron en la casa de la seńora Nicolasa Silva, quien dice ser evangélica, donde continuaron con su tarea agresiva.;


Según se conoció, las causas que motivaron a la familia Ríos Silva a golpear al guía espiritual, es porque éste pidió permiso al seńor Sebastián Ríos, para casarse con su hija, de nombre Nohemí.;


NO LO QUIEREN POR ŤPALMADOť;


Estas palabras fueron como agua hirviendo que cayera en el rostro de Sebastián, quien de inmediato le dijo que era un palmado, que no tenía cama en que caer muerto, que él quería para su hija un hombre que tuviera dinero, que primero muerto que darle permiso para que se casara.;


Pero como el pastor y Nohemí siguieron amándose, los familiares de la joven decidieron vengarse de él, seguramente para que nunca más se volviera a acercar a la muchacha, pero la gente, compadecida por la suerte que podía correr el pastor evangélico, llamó a la Policía Nacional, cuyos oficiales rescataron al guía espiritual.;


La gente se pregunta dónde está la justicia, debido a que los autores de las lesiones contra Carlos Rosales andan libres, como si nada han hecho, por lo que el pastor pide a Dios que los perdone, porque no saben lo que hacen.;