Sucesos

Marido dormido y ladrones felices


— FRANCISCO MENDOZA —

La ola de robos que se ha desatado en la Perla del Septentrión, es un mal que no se detiene ante nada, por lo que la población pide a las autoridades policiales y judiciales, castigo severo para los antisociales que azotan la ciudad.;


Dońa Angélica Ligia Díaz Zeledón denunció ante la Policía Nacional que elementos desconocidos penetraron a su vivienda ubicada en el barrio El Tule, de esta ciudad, donde se le llevaron un televisor y otros objetos de valor.;


Según la información, dońa Angélica con su marido estaban viendo las telenovelas de la noche, pero ella estaba cansada, por lo que decidió irse a dormir, dejando solo a su compańero en la sala.;


Un poco extrańada porque ya eran las horas de la madrugada y su marido no se encontraba en la cama, se levantó a ver qué había sucedido, pero se llevó tremendo susto al encontrar a su marido dormido en la silla, pero ya no estaba el televisor, ni las cadenas, cubiertos, ropa y otros objetos de valor e inmediatamente dio parte a la Policía Nacional.;


Según la afectada, parece que los delincuentes están utilizando algún tipo de sustancia que hace caer a las personas en un sueńo profundo, quienes no se despiertan a la hora que los amigos de lo ajeno barren con sus pertenencias haciendo grandes ruidos.;


OTRA VICTIMA DE ŤEL CHECAZOť;


En otro orden informativo, el campesino Lorenzo Sevilla fue estafado por dos sujetos desconocidos que lo interceptaron cuando salía de la tienda El Cazador, donde acababa de comprar un rifle de cacería.;


Según la denuncia, el campesino compró el arma en dos mil 900 córdobas, pero al salir de la tienda, un sujeto le manifestó que le hiciera el favor de cambiarle un cheque.;


A los pocos minutos apareció otro sujeto que le dijo al primero que él iba a hacerle el favor, un cuarto de hora después apareció con dos mil córdobas en la mano al sujeto que lo había interceptado, éstos le rogaron que les fuera a cambiar otro cheque de quince mil córdobas y que le iba a dar doscientos dólares.;


Esta última propuesta fue aceptada por don Lorenzo, quien entregó el fusil que acababa de comprar, un reloj y 800 córdobas en efectivo, esperanzado que con los doscientos dólares que le iban a dar, sacaba el valor del fusil.;


Tremendo susto se llevó cuando le dijeron que el cheque que tenía era falso, por lo que regresó enojado a reclamarle a los dos sujetos, pero éstos ya habían salido en cacería con el fusil que les había entregado.;