Sucesos

Con heridas engusanadas ningún hospital lo recibe


— MOISES GONZALEZ SILVA —

Manuel Jiménez, de 33 ańos de edad, es un infortunado hombre que fue abandonado a su suerte y ahora se encuentra engusanado y condenado a morir por la infección que se le ha desarrollado en su cuerpo.;


La pregunta del millón es ¿cuál de estos hospitales responderá por la muerte de este hombre y qué dirá la ministra de Salud, Martha Macoy de esta barbarie?.;


Manuel estuvo ingresado en el Lenín Fonseca de ahí lo trasladaron al hospital Psiquiátrico y luego lo llegaron a dejar tirado en el piso de su casa, a la buena de Dios, sin notificarle a nadie.;


El hombre no tiene familia y merecía permanecer ingresado en uno de estos centros asistenciales, porque en realidad está fracturado y con las llagas en su piel repletas de gusanos.;


UNA MEDIA LIMPIEZA Y DE ALTA;


Los vecinos lo llevaron el sábado al hospital Manolo Morales y ahí le hicieron una media limpieza, supuestamente le cambiaron la sonda que le ayuda a evacuar el orín y le dieron de alta, como si tal llegara con un dolor de cabeza.;


Esta es la realidad que vivimos la mayoría de los nicaragüenses, porque los hospitales, además de cometer estas crueldades, parecen cuarteles por las nuevas órdenes dadas a la vigilancia. Por ejemplo, en el Lenín Fonseca, su nuevo director, el doctor Julio Otero, ordenó el cierre total a los periodistas.;


Esa actitud es seguramente para encubrir los errores que se cometen, e igual situación se vive en el hospital Manolo Morales a cargo del doctor Guillermo Marenco, quien según su ética, los enfermos deben estar fuera del alcance de los medios de comunicación, como que no fueran parte de esta sociedad.;


Según personas que conocen a Manuel Jiménez, éste sufrió un accidente de tránsito unos días antes de la Semana Santa y fue enyesado en el Lenín Fonseca, estuvo varios días allí y luego decidieron trasladarlo al Psiquiátrico, porque supuestamente tiene problemas de mente. ;


El Psiquiátrico lo recibió, pero los médicos se sacudieron y dijeron que tampoco lo podían tener, porque ese asunto debe ser asistido por ortopedistas y éstos están en el Lenín Fonseca.;


Pero como en el hospital escuela de Las Brisas no lo aceptaron de nuevo, lo abandonaron a su suerte en el barrio La Fuente, de la iglesia Católica tres cuadras y media arriba, donde está siendo asistido por vecinos, porque no tiene familia y éstos, que humanamente lo cuidan, no son médicos ni son directores de hospitales.;


Prácticamente el hombre está destinado a morir como un animal, dijo uno de los vecinos, ¿hasta dónde vamos a llegar en este país, si un enfermo es echado a la calle y parte sin novedad?, cuestionan los vecinos a la ministra de Salud, a la vez que la invitan que llegue a ver el estado de salud de este pobre hombre y que se manifieste igual que lo hizo con otros ciudadanos que tuvieron un accidente en Puerto Cabezas.