Sucesos

Militar la arrolló y no se responsabiliza


— MOISES GONZALEZ SILVA —

La seńora Marta Arellano, desde su lecho de enferma, denunció;
que un oficial del Ejército Nacional la atropelló con un;
vehículo perteneciente a esa institución militar. ;


El accidente ocurrió el primero de septiembre y ella quedó tan;
afectada que no puede realizar trabajo alguno. Marta seńala;
que ni el conductor ni el Ejército se hacen responsables de;
los gastos por el accidente, mucho menos Auditoría Militar le;
ha dado repuesta para responder por los gastos de su cura.;


La seńora Arellano seńala que los funcionarios de Auditoría se;
han burlado de ella, porque en varias ocasiones se presentaron;
en su casa y la llaman por teléfono, pero no le resuelven el;
problema.;


El colmo es que la citaron para realizar una reconstrucción;
del accidente, cosa absurda, porque ella ni se pone de pie;
para ir al bańo, menos que pueda salir de su casa.;


Hace un llamado a las autoridades del Ejército Nacional, en;
especial al general Joaquín Cuadra, para que pongan en orden a;
sus subalternos y le solucionen el problema, ya que Raúl;
Escorcia, el chofer que la accidentó frente a las;
instalaciones de la cooperativa "Parrales Vallejos", sólo la;
fue a tirar al hospital Manolo Morales y se dio a la fuga, sin;
volver aparecer mas.;


El día del accidente, Escorcia manejaba un jeep del Ejército;
código EN-94-034-006, placas 034-022, tipo Samurai. Ella;
descendía de un bus de la ruta 123 y sólo sintió el impacto,;
pues perdió el sentido y se recuperó hasta que la estaban;
ayudando a ponerse de pie, en el hospital.;


El militar Escorcia tuvo la osadía de llamar telefónicamente,;
en horas de la noche, al hospital, para preguntar si la;
accidentada había muerto. Esto sirvió para que los familiares;
de Marta identificaran al que la atropelló.;


Descaradamente se presentaron ante la afectada dos capitanes;
del Ejército, para decirle que Escorcia iba tener su salario;
embargado, por haber quebrado el vidrio del jeep antes;
mencionado, "como quien dice que no me podía pagar nada por la;
cura, porque tenía que pagar el cristal del auto que vale más;
que una persona", opina la perjudicada.;


La supuesta reconstrucción del accidente le fue programada a;
la accidentada para este jueves, a las tres de la tarde, para;
después remitir las presuntas diligencia de Auditoría Militar;
a los tribunales comunes.;


Eso fue lo que le aseguró a Marta, el teniente primero Efraín;
García, de Auditoría Militar, vía telefónica, pero ella lo;
considera una soberana burla a una ciudadana que ha sido;
afectada por un miembro del Ejército, que se vale del uniforme;
para evadir sus responsabilidades.;


Dońa Marta Arellano reside del portón de la "Parrales Vallejo";
una cuadra Arriba, en el barrio Georgino Andrade. Esta;
dirección es para que el Estado Mayor del Ejército se ponga en;
contacto con ella y le ayuden a que ese irresponsable;
conductor le pague los gastos, ya que sólo al hospital Dávila;
Bolańos le debe más de once mil córdobas en hospitalización y;
otros gastos que ella ya no puede seguir soportando.;