Sucesos

¿Suicidio u homicidio?, el laboratorio dirá.


— KARLA CASTILLO —

Aunque algunos medios de comunicación daban por hecho la versión del suicidio y otros afirmaban que era homicidio el ocurrido a un seńor cuyo cuerpo apareció en los alrededores de la nueva Catedral de Managua, la Policía aún no tiene la certeza de cómo falleció la víctima. ;


El sub comisionado Félix Guido, jefe de investigaciones criminales del Distrito Cuatro de la Policía, seńala que sin el resultado del peritaje del Laboratorio de Criminalística, practicado en el cuerpo de don Francisco Javier Urbina Avendańo, de 63 ańos de edad, no se podía afirmar si fue suicidio u homicidio. ;


DISPARO EN REGION TEMPORAL ;


Don Francisco fue encontrado a las tres de la tarde de miércoles, en la parte Sur Oeste del mayor templo católico de los capitalinos, con una bala calibre 25 en la región temporal derecha, la cual no dejó orificio de salida y le causó la muerte inmediata, por destrucción de la masa encefálica. ;


Horas antes, Urbina Avendańo había recibido 1880 dólares en concepto de un préstamo que entre varios cambistas le hicieron, para que reiniciera su negocio de compra-venta de divisas, a lo que se había dedicado hace algunos ańos. ;


Casualmente fueron los cambistas quienes aconsejaron a don Francisco que se llevara consigo un arma, para evitar ser asaltado al portar tal cantidad de dinero. ;


ARMADO PARA MORIR ;


Don Francisco aceptó el consejo y recibió el arma marca Jorsin, serie 332382, propiedad del también cambista Antonio de Jesús García Ponce. ;


Con esa misma arma, el seńor Urbina Avendańo se privó o fue privado de la vida pocas horas después. ;


La Policía se inclina más a la versión del suicidio, por lo que tomó muestras de los dedos de la víctima, en procura de encontrar residuos de productos nitrados. ;


Coincide con esta presunción de suicidio, la ubicación del disparo, ya que don Francisco era diestro y la lógica dice que tuvo que manipular el arma al mismo lado. ;


El dinero que el seńor Urbina Avendańo había recibido de sus amigos cambistas, no apareció por ningún lado, y según el sub comisionado Guido, de eso dan fe las numerosas religiosas que llegaron a ver el cuerpo. ;


Ni los familiares ni el propietario del arma, al declarar ante la Policía, revelaron que la víctima tuviera intenciones suicidas o algún problema grave que lo empujara a atentar contra su propia existencia. ;